Fotografía de Ricardo Espinosa Ibeas para Alcalá Hoy

Mi interés por los trabajos de Santiago Calatrava se despertó tardíamente, en 1998 tras mi visita a la costa Este canadiense. En la entonces pujante Toronto contemplé absorto el trabajo de integración que el genial valenciano había realizado en la Galería Allen Lambert. Desde entonces he seguido con atención todos sus trabajos, que trato de desmenuzar personalmente cada vez que tengo ocasión. Este pasado verano he visitado el polémico puente de Venecia – ciudad que no visitaba desde el año 2005-, y cuyo resultado y pese a la polémica, no me ha defraudado lo más mínimo.

Recientemente he tenido ocasión de departir y compartir asiento con uno de los que ha sido uno de los más estrechos colaboradores del genio valenciano en su estudio suizo durante los últimos años. Hemos coincidido en la faceta de ingeniero de Calatrava, así como en el personalismo que impregna en todos sus proyectos, estando – tanto mi interlocutor como yo- plenamente convencidos del talento del valenciano  como creador de espacios. Considero que pese a todas las polémicas que han rodeado a Calatrava durante los últimos años, el paso del tiempo le situará como lo que es, un genio.

Hubo un tiempo en el que Rafael Moneo y Calatrava pugnaron por liderar la atención de la arquitectura patria. Ni que decir tiene que en esas pugnas yo me sentía del lado del valenciano, y tengo en la retina la ocurrencia de “Manolito pelos tiesos”  trayendo al autor del Museo de Mérida a nuestra ciudad para presentarnos el proyecto de nueva Casa Consistorial en el antiguo recinto Ferial…….. Entonces me recorrieron sudores…. Pero de la misma manera pienso que la resolución del claustro de los Jerónimos por parte del ganador del Pritzker no puede haber sido más sobresaliente… un 10 por Moneo.

Y suelto todo este rollo porque considero que la ejecución de la obra de la calle Libreros va a permitir ganar un nuevo espacio a la ciudad, como en su momento también lo fue la Plaza de San Lucas. El tiempo dirá si lo que ganamos es un merendero o no, – yo lo tengo muy claro y apuesto porque la chistorra y la morcilla dejarán su impronta en el nuevo espacio-.

Pero pongo mi atención en la pasta….. La pasta y la pasta, ¿Cuántos lereles nos va a costar el merendero? ¿Millón y poco de lereles decía el Ayuntamiento?……. ¿Alguien se lo cree?….. Yo no.

Las obras de la M30 de Alberto Ruíz Gallardón costaron el triple de lo inicialmente presupuestado. ¿Va a ser la calle Libreros de Alcalá una excepción en este tipo de obras electorales? ¿Cuánto nos va a costar la obra?, ¿el triple?¿El cuádruple?¿El quíntuple?. Evidentemente la oposición en el consistorio no tiene luces para indagar en el despropósito. Los Sucesores de Bello & Cía están demasiado preocupados intrigando para suceder a su mentor como para preocuparse de los problemas de los alcalaínos – a lo más que ha llegado la inteligencia de estos últimos ha sido a denunciar las inexistentes cañerías cisnerianas- y los naranjas esperan recoger las esquirlas de cualquier batalla, sin remangarse-.

Auguro desde aquí – no hay que ser ningún talento para aventurarlo- el profundo batacazo – salvo imprevisto de última hora- que los azules cosecharán en la ciudad en las próximas elecciones locales. Las cosas mal hechas sólo pueden cosechar malos resultados. Los naranjas se las prometen muy felices, pero con sinceridad, no veo al Guardia Civil jubilado a los 40, siendo Alcalde.

El modus operandi que ha empleado la empresa urbanizadora ha sido sencillo. Ha moneado en la obra durante 4 meses, ….. – lapsus cañerías cisnerianas incluidas- para finalmente hacer la obra en un mes. La combinación prisa, pasta y necesidad – cabalgata de reyes incluida- es lo que tiene, y el interés político y la gestión de los recursos de los vecinos no tienen porque ir de la mano. Estaría bien conocer el plus que la empresa urbanizadora ha percibido por trabajar un mes a destajo – Viernes tarde y Sábados incluidos algo inaudito en el mundo de la construcción y que suele estar asociado a esa insana costumbre patria de tocarnos el higo en el horario de trabajo para “salirnos” cuando nos pagan un bonus-, plus que sale de las arcas de los complutenses debido a la dejadez de sus políticos, tanto de los que gobiernan, como de aquellos que deben controlar a los que gobiernan y que únicamente  – y como ya he dicho- se preocupan por ser los próximos acaparadores de la foto en el momento de la constitución del nuevo hemiciclo local.

Ni que decir tiene que los próximos tramos de la obra se harán de la misma manera. Enero, Febrero y Marzo…. moneando y en Abril – pasta y plus mediante- ….. pues hombre habrá que hacer la obra…. Porque claro llegan las elecciones…….

Mal, mal, muy mal por todos nuestros políticos. Los más que seguros sobrecostes de esta obra – barrunto que el pico, si alguna vez lo llegamos a conocer será más que interesante- habrían servido para adecentar otras muchas zonas de la ciudad, incluidas las malas lavadas de cara de algunas zonas….

Como he dicho mal por los políticos que gobiernan, pero peor por los que les tienen que controlar.

Siguiendo con los políticos, tengo que hablar del Alcalde, Javier Rodríguez Palacios, que ha ignorado los propios reglamentos de funcionamiento de su partido, porque a día de hoy sigue siendo Alcalde incumpliendo lo postulado por el propio PSOE – incluido el propio código ético, de cuyo cumplimiento Javier Rodrígez Palacios es guardian en Madrid-.

Mal, muy mal por Javier Rodríguez Palacios, que día a día no demuestra una mínima talla moral con respecto a sus vecinos. He dejado patente muchas veces mi opinión sobre su papel en el tema del pleno de urgencia, y soy de aquellos que pueden no estar de acuerdo con la interpretación de la ley que se está haciendo en este caso. Pero lo mínimo que tenemos que esperar los vecinos de nuestros políticos, es que acaten las decisiones de la justicia y que sean consecuentes con los postulados de los partidos políticos a los que representan.

Si Javier Rodríguez Palacios no dimite y además encabeza la candidatura socialista en los próximos comicios, demostrará hasta que punto un político es capaz de arrastrarse por mantenerse en el cargo….

Lo de siempre,

Tenemos lo que nos merecemos

El Alcalaíno Impenitente.

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