El pasado sábado 1 de septiembre se hizo efectiva la normativa de la Unión Europea que prohíbe la comercialización de bombillas halógenas (Reglamentos de la UE 244/2009 y 1194/2012 sobre lámparas).

Las bombillas led son la alternativa a los antiguos sistemas de iluminación, mejores tecnológicamente, que permiten obtener un considerable ahorro energético. Asimismo, proporcionan un mayor nivel de seguridad para los más pequeños y adultos, porque no queman la piel.

La medida afecta en mayor medida a los establecimientos comerciales, no obstante, hogares y locales saldrán ganando en varios aspectos, porque el cambio de iluminación no supondrá ninguna molestia y si muchos beneficios, además la inversión inicial se rentabiliza económicamente al cabo de unos meses.

Esta medida favorece que la sociedad consuma productos cada vez más sostenibles, reduciendo las emisiones de gases a la atmósfera y disminuyendo la necesidad de importación de combustibles fósiles, mejorando así la competitividad de Europa en el ámbito económico.

Las entidades que comercializan bombillas halógenas podrán seguir haciéndolo hasta agotar el stock de las mismas. Una vez acabadas no podrán volver a suministrarse.

Alberto Egido ha indicado a este respecto: “aunque las bombillas LED sean más eficientes, su uso también contamina, tanto al fabricarlas, como al producir la energía que consumen, como en el momento de su eliminación, por lo que es muy importante reciclarlas adecuadamente, así como buscar comercializadoras que faciliten a sus clientes energía 100% renovable”.

Es importante recordar que, aunque este tipo de medidas contribuyen a reducir el impacto ambiental de nuestra vida diaria, es la reducción del consumo la medida más ecológica que se puede llevar a cabo. Para reducir el consumo recuerda:

  • Aprovecha la luz solar (subiendo persianas durante el día y cerrándolas por la noche).
  • Mantén limpia la superficie de bombillas, lámparas, etc.
  • Identifica los puntos de iluminación para mejorar la eficiencia y el confort.
  • Haz un buen uso del termostato (Mantener la temperatura entre 20-21 ºC en invierno y 24 ºC en verano).
  • Elimina fugas de frío y calor.
  • Emplea toldos, cortinas, persianas y voladizos en verano.
  • Adecúa la indumentaria a la época del año.
  • Aisla las estancias en invierno y aprovecha la ventilación natural en verano.
  • Compra aparatos de bajo consumo y con certificado EnergyStar, y que al fin de su vida útil sean reciclables.
  • Apaga el ordenador completamente si no se usa en 1 hora.
  • Apaga la pantalla y elige la opción negro para el reposo de la pantalla.

 

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