El Ayuntamiento cumple de ese modo el mandato del ministerio de Fomento que fue desoído por el anterior Gobierno municipal.

Los paneles, que nunca debieron instalarse en un lugar como el elegido, pueden causar distracción a los conductores.

El Pleno Municipal celebrado el Martes, aprobó por mayoría una moción sobre la toma de “medidas necesarias para defender el interés general de la ciudad, en lo referido a la actuación realizada en el puente sobre la A-2 y que ha provocado un prejuicio económico de 21.000 euros a los presupuestos municipales  y por extensión a los vecinos y vecinas de Alcalá”.

 

Se trata de la retirada de  los paneles de metacrilato y la publicidad, instalados por el anterior equipo de Gobierno del PP de Alcalá en el puente sobre la vía de servicio de la A-2, a la altura del cruce entre las plazas José de Espronceda y Alfonso XII.

 

El ministerio de Fomento notificó al Ayuntamiento en el año 2014 que estos carteles publicitarios podían suponer “un elemento de distracción a los conductores”, por lo que se solicitaba su retirada inmediata, pero los responsables municipales de entonces no obedecieron las exigencias del ministerio.

 

La teniente de alcalde, Olga García, defendió la moción explicando que “a una instalación que puede generar algo tan grave como inseguridad vial hay que sumarle que se llevó a cabo sin los permisos pertinentes, porque el ministerio de Fomento nunca los habría dado”.

 

La retirada de los carteles debe hacerse mediante el desmontaje de los paneles sobre los que fueron instalados, lo que implica que el Ayuntamiento tendrá que gastar unos 21.000.

 

La operación se completará con la instalación de una malla electrosoldada y galvanizada, que impida la caída de cualquier elemento hacia la autovía. Al mismo tiempo, se trata de un material permeable al viento y que no sufre deformaciones por efecto de este.

 

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