El 30 de noviembre se celebra una nueva edición de “Ciudades por la Vida / Ciudades contra la Pena de Muerte”, en recuerdo de la primera abolición de la pena capital, en el Gran Ducado de Toscana en 1786.

El año pasado nuestra ciudad se unió a la red de ciudades, y este año se ha ratificado a través de una declaración institucional aprobada por todos los grupos municipales, en el pleno del pasado 21 de noviembre.

Alcalá de Henares, junto más de 2000 ciudades de todo el mundo, se iluminarán para decir no a esta pena cruel e injusta que elimina la vida.

En nuestra ciudad será iluminada la fachada de la Casa Tapón, que mira a la calle Mayor. De un balcón de esta misma fachada colgará la lona  que recordará que Alcalá de Henares es una ciudad por la vida, y por un mundo sin pena de muerte.

Además, el jueves 30 de noviembre, a las 19 horas, en la sala Margarita Xirgú se proyectará el documental “The Resurrection Club” seguido de un coloquio. La entrada será libre hasta completar aforo.

“The Resurrection Club” de Álvaro Corcuera y Guillermo Abril, es un documental, nominado en los pasados premios Goya, y que narra el viaje de 4 personas, que tras ser condenadas a muerte por un crimen que no habían cometido, y varios años de prisión, fueron declarados inocentes y puestos en libertad. Este viaje es a través de Estados Unidos, para acabar con un sistema inhumano e injusto.

Se recogerán firmas para anular tres condenas a tres jóvenes en Arabia Saudí y para defender a los presos olvidados en las cárceles de Benín, aunque su Tribunal Constitucional ha abolido la pena capital.

En 2016 se ejecutó al menos a 1.032 personas, 602 menos que en el año anterior. Pese a la considerable disminución, la cifra general de ejecuciones de 2016 siguió siendo más alta que la media registrada el decenio anterior. Estas cifras no incluyen las miles de ejecuciones realizadas en China, donde los datos sobre el uso de la pena de muerte seguían estando clasificados como secreto de Estado. Además, en 2016 fueron condenadas a muerte 3.117 personas en 55 países.

En 1977 sólo 16 países habían abolido totalmente la pena de muerte en su legislación y en la práctica. En la actualidad la mayoría de los países del mundo, 105, la han abolido ya por completo.

Según una nota de prensa difundida por Amnistía Internacional, la Asociación muestra su oposición a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia de la naturaleza y de las circunstancias del delito, de la culpabilidad, inocencia u otras características de la persona y del método empleado por el Estado para llevar a cabo la ejecución.

La pena de muerte viola el derecho a la vida, proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y es el castigo cruel, inhumano y degradante por excelencia.

 

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