El concejal de Medio Ambiente, Alberto Egido, ha presentado esta mañana, junto al profesor de la Universidad de Alcalá, Philip Siegmann, el estudio pionero elaborado por éste último con la colaboración del profesor Fernando Cruz, para una estimación preliminar de las principales fuentes de polución de nanopartículas en Alcalá de Henares, donde se ha constatado que existe una baja concentración de este tipo de contaminante.

El profesor Siegmann realizó la medición de estos contaminantes el pasado 12 de julio de 2017 a lo largo de un recorrido a pie por el centro urbano de Alcalá de Henares, utilizando dos sensores portátiles para tomar muestras, que evidenciaron que la ciudad complutense tiene índices alejados del anterior estudio llevado a cabo en octubre de 2016 en Madrid. En Alcalá se ha medido una media de 80 nanogramos de HAP (conocida sustancia cancerígena) adsorbidos sobre nanoparticulas por m3 de aire frente a los 439 ng/m3 de media que se midieron en Madrid.

Las nanopartículas son tan pequeñas, que ni se ven ni se huelen. Al ser de tamaño tan reducido, tienen una gran toxicidad, dada su gran capacidad para introducirse en el organismo humano.

El concejal de Medio Ambiente ha agradecido al profesor Philip Siegmann su participación en esta presentación a modo de broche de la Semana de la Movilidad con este estudio, y ha destacado la necesidad de las entidades públicas de “preocuparse por la salud de la ciudadanía, haciendo público cualquier problema de polución”. Asimismo, Egido ha valorado positivamente los datos en Alcalá, aunque destaca que “no hay que relajarse, por lo que tenemos que continuar examinando los niveles de contaminación en la ciudad, y tomando medidas para reducirlos”.

Las principales fuentes de contaminación con nanopartículas provienen de las combustión incompleta de material orgánico (vehículos, calderas de carbón, tabaco). Su absorción por el organismo puede provocar afecciones cardiovasculares, cáncer o la estimulación de reacciones alérgicas.

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