A finales de la semana pasada conocimos el abrupto cierre de la sede de los azules complutenses. Podríamos hablar largo y tendido de la sede – que nunca lo ha llegado a ser- de los populares en la calle Santiago, cierre que al parecer se ha producido de manera no excesivamente amistosa, al acumular el arrendatario una abultada deuda.

En primer lugar esa sede fue una apuesta personal de Javier Bello, que farfullo una serie de argumentos – entre otros la accesibilidad- para sacar a los azules de la Plaza de Cervantes y llevárselos a la calle Santiago. En su momento se barajaba la posibilidad de que la nueva sede conllevase una mejora económica en el alquiler, razonamiento que ahora ha quedado en solfa tras conocer el “boquete” que el capricho de Bello ha ocasionado en las arcas de algún complutense de buena Fé. Realmente, ¿Por qué cambio Javier Bello la sede?

En segundo lugar, la sede que nunca lo ha llegado a ser, – Cospedal había llegado a anunciar su presencia,  anuncio que tuvo que ser desmentido a toda prisa por los atribulados militantes complutenses-, siempre transmitió  halo de provisionalidad, precisamente por haber sido la apuesta de alguien “provisional”, y que por tanto siempre careció de legitimidad. Bello cambió la sede de la plaza de Cervantes sin publicidad y a cosa hecha – casí con alevosía que dicen los penalistas-, cuando ya había perdido las elecciones – se me olvidaba, las ganó por 200 votos-, como forma de tratar de resetear un futuro que tapase todos sus errores del pasado.

Desconozco las mensualidades de renta que habrá percibido el “casero”. Confío que la fianza y el mes de alquiler que suele ser el habitual pacto en los contratos de arrendamiento, si habrán sido abonados por los inquilinos. Me vuelvo a preguntar, ¿Cómo pensaban pagar el alquiler los populares? Si no podían pagar la sede ¿Por qué se embarcaron en ella? ¿Por llamar la atención? ¿Por alojarse en el “centro histórico”? ¿Por aparentar lo que no se es? Demasiadas preguntas.

De un tiempo a esta parte he visto como han sido varios los partidos que han abandonado el Centro Histórico, acomodando sus bolsillos a un centro más demográfico a la par que económico. El Barrio Venecia es ahora el hogar de los socialistas, España2000 o Podemos, entre otros, sedes sin rimbombancia y que son capaces de hacer perfectamente su trabajo, ser la sede en la que la militancia es capaz de encontrar acomodo para expresarse y manifestar sus opiniones sobre la ciudad.  ¿Qué necesidad hay de estar en el centro? ¿Fardar? ¿Ser más cool?

Si no lo puedes pagar no te metas……. Esto es como lo de la familia que vive por encima de sus posibilidades…….. Si no hay para solomillo….. pues come pollo….. Es de cajón.

Y con esto llego al meollo del asunto. Bello se evaporó hace más de año y medio, y ya todo el mundo sabía lo que Bello daba de sí. Pero si Bello desapareció hace año y medio, ¿Por qué sus sucesores han mantenido la sede abierta desde entonces? ¿A cuánto ha ascendido la pella en estos 19 meses? ¿Cómo afrontaban el plan de pagos del alquiler?…..con el consabido ¿ya te pagaré cuando cobre?

Y lo qué es más importante, ¿Cómo van a pagar ahora los peperos complutenses esa deuda?

Pues se puede pagar de dos maneras. Evidentemente la más razonable sería que los mil y pico militantes de los que se jactaba Javier Bello, pagasen sus cuotas puntualmente…. Muy complicado.

Pero también podría ser que aquellos que reciben salario municipal – pagado con los impuestos de los complutenses- , los concejales, utilizasen ese dinero para abonar las deudas que han acumulado como cabezas visibles del partido que les ha asalariado…… supongo que esto es muy lógico y razonable.

Ellos – los concejales- en cambio dirán que esa pasta es suya y que el salario se lo ganan con el sudor de su frente, aguantando día a día a “gilis” como yo, que perdemos el tiempo diciéndoles las obviedades que todo el mundo ve, salvo ellos…… aguantar eso no tiene “precio”, y por eso, no utilizarán ni un duro del dinero que perciben del Ayuntamiento en “tapar el boquete” que ellos mismos han abierto. Boquete, boquete……. el boquete lo hace de la misma manera aquel que vive en una casa que no puede pagar…, que el noble político – colocado en lista merced a un amiguete- que hace demagogia en una sede que no puede pagar.

Según la funcionarial mentalidad del españolito de a pie, los ediles complutenses encontrarán justificación moral para no pagar la sede; ellos para trabajar necesitan unas condiciones dignas, y esas condiciones les tienen que venir dadas…… ¡¡¡ Que la sede la pague el partido!!!... ya tenemos excusa, para no soltar un duro del dinero conseguido gracias al partido. Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita…… Alguien ve a los Chacón, Isoldi, Gorbea o Martín solucionando el boquete, máxime cuando alguno de ellos fue fichado por sus “cualidades innatas para la gestión” en vísperas de las elecciones – afiliación condicionada a la entrada en lista-.

Lo que se desprende de todo esto es lo de siempre… ¿Son estos los pavos que piensan organizar los dineros de los complutenses? ¿ Aspiran los Chacón, Isoldi, Gorbea, Martín & company a gobernar a los complutenses como gobiernan los intereses de los militantes populares?

Y viene la pregunta final

¿Cómo alguien que es incapaz de administrar su propia casa, aspira a administrar la casa de los vecinos?

Lo de siempre,

Tenemos lo que nos merecemos

El Alcalaíno Impenitente

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