Publicado  en La Información de Madrid el 29 de Diciembre de 1994. Escrito por Rosa María García

El tramo comunicará la N-II con Torrejón, Loeches y Mejorada

Los conductores cuentan desde hoy con un itinerario alternativo a la antigua carretera de Barcelona, gracias a la apertura al tráfico rodado de un tramo del Eje Regional Este, denominado “variante de Alcalá de Henares”, que conecta con la carretera de Torrejón y Loeches (206) y con la de Mejorada del Campo (203).

La nueva vía, inaugurada ayer por el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Julián Revenga, contó con el beneplácito de los alcaldes de Mejorada, San Fernando y Alcalá, -Rafael Cerquera, Luis Enrique Piñas y Florencio Campos, respectivamente-, ya que supone una gran mejora en las comunicaciones entre el Este de la región y Madrid, algo deficiente hasta la fecha.

La variante incorpora un nuevo itinerario radial completamente a la autovía de Aragón, que se verá descargada de tráfico –especialmente el pasado, una de las causas de los numerosos embotellamientos que se registran a diario en la zona.

“Cosa sencilla”

El segundo plan regional de carreteras prevé en un futuro que este vial conecte con la prolongación de la madrileña calle O’Donnell, así como con la M-40 y M-50, configurando de esta manera un eje distribuidor de tráfico en el sureste de la Nacional II, que más tarde permitirá la unión con su homónimas I y III.

Hasta ese momento, la variante de Alcalá de Henares, calificada de “sencilla” por el propio consejero de Transportes, “va a ser muy importante para la eliminación de tráfico de paso en la ciudad de Alcalá “y significará una mejora en la zona, “tanto para los conductores habituales del Este como de aquéllos que quieran utilizarla como alternativa a la Nacional II”, según Revenga.

La longitud del denominado Eje del Este es de 5,5 kilómetros. Tiene una calzada de siete metros, con un carril por sentido de circulación y arcenes de metro y medio. Los movimientos y accesos al mismo están regulados por las glorietas extremas y dos intersecciones intermedias (diamante y “T”). El río Henares, a su paso por San Fernando, se salva por un puente de 70 metros de longitud.

La variante ha supuesto un coste, sin contar las expropiaciones de terrenos que se han debido realizar al efecto, de 635 millones de pesetas, pagados en su totalidad por la Caja de Ahorros de Madrid.

Se calcula que por esta vía circularán diariamente alrededor de 11.000 vehículos, de los que un 11 por ciento serán de carácter pesado.

 

Cuestión de kilos

La variante cuenta también con un sistema electrónico de peaje que, por primera vez en Madrid y de forma experimental, controlará el tamaño y peso de los camiones de gran tonelaje que circulen por ella.

El sistema experimental, según el consejero de Transportes, se ampliará posteriormente al resto de la red viaria regional, y no sólo tendrá una finalidad de control, sino que también tendrá un “sentido sancionador para aquéllos transportistas que incumplan la norma de mayor peso por eje del autorizado”

 

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