Empiezo por el final:

Avergonzado me siento de los políticos de Alcalá de Henares. Siento vergüenza al ver como las strippers campan a su libre albedrío por las dependencias comunes de todos los complutenses, en una historieta en la que como siempre todo acabará con un escueto: na…. “Cosas de machotes”, salvando “el culo” los políticos de turno. Encima nuestros políticos tienen la “jeta” de decir que ha habido filtraciones interesadas…..  Si el Parque de Servicios es un lupanar – o una Sodoma y Gomorra- preparado para albergar despedidas de solteros…. Muy fácil, se pone un cartel con neón escarlata y a más de uno le solucionarán la papeleta……. No es necesario buscar más allá, en Alcalá de Henares el Ayuntamiento pone “El garito”, por el que no se debería cobrar menos de 500 lereles por despedida – gogos, strippers y disc jockey aparte- y teniendo en cuenta que el año tiene  51 “Sábados, sabadetes”, pues seríamos capaces de reducir nuestra abultada deuda en 25.000 lereles/año – aunque siempre encontraríamos algún iluminado capaz de darle otro destino al dinero-.

Avergonzado me siento de que el propio equipo de gobierno no tenga ni criterio ni cohesión común para ponerse de acuerdo ante este tipo de hechos, haciendo cada uno la guerra por su cuenta. También siento vergüenza de que se hable de filtraciones interesadas en un tema tan peliagudo como éste, lo que desprende que desde el equipo de gobierno se considere necesario “ocultar”  a los vecinos de aquellos hechos que acontecen en la casa común de la ciudad. La censura en España acabó hace muchos años, y lamento que algunos – que parece que todavía no se han enterado- consideren oportuna su aplicación.

Avergonzado me siento por aquellos concejales que hicieron acto de presencia en el sarao, siendo los responsables últimos del jolgorio celebrado. Ni que decir tiene que espero estos dos señores– uno de ellos miembro de la junta de gobierno y candidato a Alcalde en las pasadas elecciones- presenten mañana mismo la dimisión. Evidentemente siento sonrojo por la actuación de una ex directiva del consistorio, “ex miembra” -ya que nos hemos puesto en plan progre-, del selecto Club de los 26, que hacía las veces de “ayudante de producción” de la moza que se encargó de aderezar – que no es lo mismo que enderezar, aclaración que hago para evitar las malas interpretaciones de alguno o alguna que quiera leer entre líneas más de la cuenta- el cotarro. Parece ser que desde que esta funcionaria ha dejado el selecto Club, tiene que buscarse las habichuelas para tratar de cubrir el boquete salarial de fin de mes.

Avergonzado me siento por la discriminación que Javier Rodríguez Palacios, así como el resto de los grupos políticos del consistorio – cómplices o cooperadores necesarios del desaguisado– practican con todas las Ong’s de mi pueblo,- creo que si empiezo a enumerarlas puedo dejarme alguna en el tintero- ignorando y ninguneando toda su labor social, y reconociendo en cambio a Fundaciones como Uno entre Cien Mil, Fundación que recibe financiación – directa o indirecta- desde mi Ayuntamiento – vía pruebas deportivas- sin acreditar ni justificar mérito alguno que acredite la merced o diferenciación en su trabajo con respecto al de otras ong’s de Alcalá como ya he dicho, con la aquiescencia y complicidad de todos los grupos municipales que callan y otorgan en perjuicio de las Ong’s de Alcalá-. Que dicha Fundación tenga nexo de unión con artistas de talante progresista – lo que antes se conocía como el grupo de la ceja- no es justificación para la discriminación.

Avergonzado me siento porque nuestro Ayuntamiento, así como los agentes sociales han firmado una nueva edición del pacto local, ese pacto por el que todos “los actores sociales chupan del bote común” sin que a los alcalaínos se nos hayan documentado  las minucias  y dádivas de dicho acuerdo; es decir, la manteca que se lleva cada uno por lograr lo que busca el pacto en cuestión: “la paz social”; paz – precio mediante- por la que cada agente le contará a su rebaño una milonga para que nadie levante la voz.

Avergonzado me siento porque mi pueblo se haya convertido en el cobijo de vividores y paniaguados de toda España, que buscan pasar el rato – de manera desahogada- a costa del I.B.I de los complutenses sin dar un palo al agua – esperando mejores destinos- y escurriendo el bulto, un mes sí, otro también, a cambio eso sí de la consabida inyección mensual de placebo los 28 de cada mes.

Como he dicho en el inicio….avergonzado me siento de los políticos de Alcalá.

Nunca mejor dicho

Tenemos lo que nos merecemos…¿Alguien lo duda?

El Alcalaíno impenitente.

Video pixelado colgado en el canal de Youtube de Alcala Hoy

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