La verdad es que ha habido un hecho que ha despertado mi curiosidad recientemente y sobre el que todo el mundo ha pasado de puntillas; el principal partido político de la ciudad, con casi 2.300 militantes – Javier Bello dixit-, celebró elecciones para elegir compromisarios a su congreso nacional – lo más de lo más- y tan sólo se acercaron a las urnas…… ciento y pico militantes…. Si descontamos los candidatos – cerca de la decena- sus familiares – los que tengan militancia- y amiguetes….. ¿En qué se han quedado esas elecciones a compromisarios?

Supongo que algo similar ocurrirá cuando llegado el final de la primavera, los socialistas de Alcalá tengan que elegir compromisarios para el Congreso que parecen haber convocado para el próximo Junio….. y creo que sus elecciones no serán muy diferentes a las de los populares – no lo han sido hasta ahora-, eso sí, los militantes socialistas complutenses, sobrepasan por poco la cuarta parte de los populares, a pesar de que en las últimas elecciones locales sólo les separaron poco más de 200 votos – no así en las nacionales en las que los populares marcaron una gran distancia-.

¿Desafección?, ¿ Qué pasa con la política? Pues pasa que a ojos del electorado y de buena parte de la militancia, la política se ha convertido en una mamandurria.

Ahí tenemos nuestra política nacional, con todos los Partidos revueltos. Ya no sabemos si el Patxi López le está haciendo la cama a la Susana para allanarle el camino a Pedrito o viceversa, o si Errejón se está tirando el pisto para hacerle un Trostki a su amigo Pablete; o si José María Aznar vuelve a poner rumbo a la Moncloa, porque el Chalet de Monte Alina se le ha quedado pequeño, además de porque se encuentra más alejado de la A6 que su antiguo domicilio – en el que permaneció 8 años-.

La política española se ha convertido en un cirio y se encuentra en una situación convulsa como nunca la hemos visto antes. Ni las luchas internas socialistas que descabalgaron a José Borrell de su candidatura presidencial, ni el pulso que Antonio Hernández Mancha le echó a Fraga, pueden equipararse al gallinero en el que la política se ha convertido.

No incluyo en este pack a los naranjas de Albert Rivera, como tampoco lo hice con los rosas de la Rosa. Dos telediarios les quedan, su minuto de gloria – Cataluña será otra cosa- será efímero como ya se vio con la repetición de las elecciones. El liberalismo surgió de la revolución francesa y se convirtió en la ideología de la burguesía, que lo convirtió en la ideología del business, – habrá que preguntarle a Paco Correa que es eso del business-, y como tal, lo descafeinó, para ampliar el espectro del business.

Reconozco que hasta yo mismo y en un periodo de tiempo de mi vida, consideré que la economía tenía que ser liberal…. así nos fue a todos, que nos metimos hasta las trancas en la crisis en la que nos encontramos – y encontraremos-. Por eso el camino de los naranjas es difícil, porque en España, somos latinos, y como tal, de sangre caliente.

Encima todavía estamos mediatizados por la guerra – muchos no se enteran que la guerra acabó en 1939-, y vivimos amparados en el “y tú más” y el revanchismo, ¿ Quién ganó la guerra?: las guerras no las gana nadie.

Así que nuestros políticos nos manejan con eso, con el miedo a que vienen “los otros”, y por eso los españolitos de a pié no salen de uno u otro lado, y tampoco tienen vocación de experimentar cosas nuevas. Muy compleja la política española, pero creo que queda claro que el español empieza a estar harto de los políticos… aunque queda mucho camino para que los rojos quieran votar azul, y los azules se planteen votar rojo. ¡¡¡Ayyyyy mi España

Ya sé que a mis lectores no les gusta leer este tipo de reflexiones, – prefieren la cercanía-, pero a mí también me gusta explayarme más allá de los cotilleos de vez en cuando.

Mi segunda reflexión viene a cuenta del terrorismo internacional que nos ha atenazado en fechas recientes – y que creo que nos va a atenazar-.

No voy a entrar a valorar el fenómeno islamista o su radicalización, creo que hay gente mejor para hacerlo, pero sí creo que tenemos que tener en cuenta que el terrorismo se ha convertido en algo global, y que los instrumentos del terror son muy diferentes. Matar se ha convertido el algo sumamente fácil para cualquier descerebrado con ganas de hacer daño al prójimo.

El término terror adquirió connotación política con la revolución francesa, cuando dio nombre al periodo en que la dictadura revolucionaria encabezada por Robespierre prescindió de las garantías constitucionales para aterrorizar a sus enemigos mediante la guillotina “le régime de la Terreur”, y fueron los anarquistas los que utilizaron el terror como excusa política para justificar el “tiranicidio”. Y ahora ¿qué?

Digo todo esto habiendo sido uno de los escasos turistas que ha visitado Estambul en el último trimestre de 2016. No he considerado la visita como arriesgada en ningún momento, aunque algo habría cuando no me topé con ningún español durante mi estancia en la capital económica de Turquía – de casi una semana- . Algo inusual desde luego,  porque los españoles estamos por todas partes.

En esos días he frecuentado bastante la zona del primer atentado – cerca del campo del Besiktas, en el entorno del palacio de Dolmabahce  – , y también  he estado cerca del lugar del segundo atentado – aunque tengo que confesar que mi carácter rancio y poco fiestero hacen harto difícil que me pillen de juerga-. De ahí que haya vivido esos atentados de forma particular – yo mismo podía haber sido una de las víctimas-, y es lo que tenemos los españoles, que no ponemos nuestras barbas a remojar hasta que no vemos las del vecino cortar.

Creo que nuestros políticos deben adoptar todo tipo de medidas para evitar ese tipo de atentados. Son atentados de terror, atentados de terror de masas que buscan maximizar los efectos, y que no tienen ningún miramiento en quién se encuentran por delante. No debemos olvidar el 11M, y todos nosotros, y especialmente nuestros políticos, deben -y debemos- extremar las precauciones.

El Alcalaíno Impenitente

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