Son fechas de consumo, de compras masivas,  unas más grandes, otras más pequeñas. Pero ¿es posible imaginar un mundo en el que las compras se realizaran sin un euro en el bolsillo? Parece que ese momento está cada vez más cerca y podría ser hasta positivo para hacer ‘florecer’ el dinero ‘negro’ o no declarado que existe en España y que, en días como hoy, se hace especialmente notar, ya que los sorteos de lotería son uno de los mecanismos más propicios para ‘blanquear’ ese tipo de dinero.

El profesor del Departamento de Ciencias Jurídicas y experto en fiscalidad de las empresas, Manuel Lucas,ha realizado un estudio titulado ‘La Eliminación del dinero en efectivo y su sustitución por divisa electrónica como vía más eficaz para combatir el fraude y la elusión fiscales’ publicado por el Instituto de Estudios Fiscales en el que señala que la supresión del dinero físico es posible e, incluso, recomendable.

‘Es un anacronismo en la era digital que el dinero siga siendo físico (billetes y monedas) en lugar de meramente electrónico pero es que, además, tiene una deriva muy perjudicial para la recaudación tributaria en cuanto que permite la existencia de una economía sumergida que, en España, rondará en torno al 20 % del Producto Interior Bruto y que, lógicamente, no paga impuestos y otras cargas sociales’.

Según el profesor de la UAH,  ‘si se eliminara el dinero en efectivo –lo que parecen haber decidido ya algunos países escandinavos- no solo sería más fácil perseguir a los defraudadores fiscales que no satisfacen tributos respecto de determinadas actividades opacas, sino que, adicionalmente, podrían perseguirse actividades que en muchos casos son ilícitas o, incluso, delictivas (subempleo, pagos en negro, corrupción, tráfico de personas y sustancias o bienes prohibidos, etc.).

La eliminación del dinero físico no es una ilusión. ‘De hecho, en otros ámbitos jurídicos se ha eliminado el papel, por ejemplo en el caso de las acciones de sociedades cotizadas, representadas en anotaciones en cuenta, y no en acciones físicas’.

También juega a favor de esta teoría el incremento de transacciones electrónicas, que ya suponen en algunos países la mayoría de los intercambios, aunque en España todavía las transacciones con dinero son superiores a las transacciones pagadas con tarjeta (con un porcentaje de 80-20 aproximadamente) y el auge de otro tipo de formas de pago, como las monedas virtuales, entre ellas Bitcoin, una de las más utilizadas.

En este debate también entra en juego el derecho a la intimidad: ‘Ciertamente, la eliminación del dinero en efectivo implicaría que la Administración  podría tener acceso a mucha más información de los ciudadanos de la que conoce actualmente, pues se sabría por cada operación de pago realizada quiénes son los sujetos intervinientes, la cuantía de la misma, etc. Algunos han indicado que ello podría provocar una injerencia ilegítima en el derecho a la intimidad, protegido no solo constitucionalmente, sino también en textos europeos e internacionales. En esencia y dicho de forma simple, creo que siempre y cuando exista un adecuado deber de confidencialidad y sigilo respecto de los datos conocidos por la Administración, el derecho a la intimidad no tiene por qué verse vulnerado’, agrega Lucas.

 

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