Así lo estima la coordinadora del grupo de investigación de la UAH ‘Centro de Estudios para la Investigación y la Igualdad de Género’, Isabel Garrido, coincidiendo con la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La falta de recursos durante la crisis para prevenir, proteger y atender a las víctimas de la violencia de género ‘ha hecho que el problema se haya recrudecido a la par que se ha hecho más invisible’, señala  la profesora de Filosofía del Derecho y coordinadora del grupo de investigación Centro de Estudios para la Investigación y la Igualdad de Género de la UAH, ‘porque los recursos se han reducido de forma drástica y se han primado otras áreas que se han creído más prioritarias’.

Este grupo de investigación se dedica al estudio y la investigación de la diversidad de género y la igualdad de derechos. Está compuesto por investigadores de distintas disciplinas, como las Ciencias Jurídicas, la Sociología, la Psicología Social y la Enfermería y tiene entre sus objetivos investigar y analizar asuntos relacionados con el derecho antidiscriminatorio de género, la trata de mujeres, los derechos en salud reproductiva y sexual de las mujeres y violencia obstétrica, los esterotipos de género, la historia de las mujeres en la ciencia, los movimientos feministas o la psicosociología de género.

Garrido se ha referido también a la situación social de la mujer indicando que  ‘el paro y la pobreza han repercutido en mayor medida en la mujer que, por esta razón, se ha visto obligada a recluirse en muchas ocasiones en el ámbito doméstico realizando únicamente las tareas del hogar’.

La catedrática de la UAH invita a la reflexión al afirmar que es de suma importancia que seamos conscientes de que la igualdad ante la ley que establece el artículo 14 de la Constitución española está muy lejos de ser real.  ‘No tenemos más que observar la vida cotidiana para darnos cuenta de que el número de casos de violencia de género sigue creciendo, la trata de mujeres está cada vez más presente en España, la mujer no está suficientemente representada en los puestos directivos, existe una brecha salarial y la corresponsabilidad es retórica en la mayoría de las ocasiones, porque sigue siendo la mujer la que deja el trabajo o tiene que optar por empleos de menor categoría o en peores condiciones, y otros muchos casos son invisibles para nuestros ojos, pero están ahí’.

En este sentido agrega que la igualdad de género ‘continúa siendo una cuestión de defensa de los derechos humanos en España’.