-Javier Rodríguez Palacios, alcalde de Alcalá de Henares y Pedro Rollán, consejero de Transportes, Vivienda e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, han rubricado esta mañana el acuerdo que posibilitará la finalización de las obras de rehabilitación de este emblemático edificio situado en pleno corazón de Alcalá de Henares.

-Al acto también han asistido Javier Galán, concejal de Patrimonio Histórico; Olga García, concejala de Infraestructuras y Vivienda; María Aranguren, concejala de Cultura y José María García, director general de Vivienda y Rehabilitación de la Comunidad de Madrid.

La firma de este acuerdo permite retomar los trabajos de rehabilitación de este antiguo convento cuyas instalaciones estarán dedicadas principalmente a acoger los servicios de la concejalía de Medio Ambiente y Movilidad junto con otros usos de carácter administrativo y público. El plan de trabajo, que prevé el inicio de la intervención para el último cuatrimestre de 2017, estima la finalización de las obras para el primer cuatrimestre de 2018, con una duración aproximada de 10 meses.

Aunque ya en 2008 se iniciaron los trabajos de rehabilitación en estas instalaciones, en 2009 se vieron interrumpidos como consecuencia de la quiebra de la empresa encargada de las obras. Desde entonces no se habían retomado las intervenciones hasta la firma de este acuerdo, que se produce como consecuencia de las gestiones desarrolladas desde la concejalía de Patrimonio Histórico en colaboración con los responsables del gobierno regional.

Para completar el proceso de rehabilitación se han previsto tres fases. La primera dedicada a la redacción y supervisión del proyecto, licitación y adjudicación de las obras. La segunda fase contempla la ejecución y recepción de los trabajos y, finalmente la tercera, durante la cual se producirá la implantación de las nuevas actividades a las que serán destinadas las instalaciones.

El conjunto de edificaciones objeto de la remodelación, que cuenta con una superficie construida de 880 metros cuadrados, fue fundado y construido en el siglo XVII con la finalidad de acoger una congregación de monjes Capuchinos fundada en 1612. Las obras y el proyecto original fueron firmados por el maestro Pedro de Aguilar.

Como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal el edificio fue desalojado y vendido a una histórica familia de la ciudad. En la actualidad este antiguo convento goza de protección urbanística y está incluido en el Catálogo Regional de Patrimonio Arquitectónico de la Comunidad de Madrid, Su ubicación, en plena calle Santiago, muy cerca del Teatro Salón Cervantes, convierte a este edificio en una de las principales joyas del centro histórico complutense.