El próximo día 21 de octubre, de 09:00 a 14:00 horas y en la sede del Iltre. Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, se celebrarán elecciones  para cubrir los puestos de Diputado 1º, Diputado 5º y Bibliotecario de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, y para cuya provisión se presentan, respectivamente, los abogados David Ruiz Rosillo, Isabel Ruiz Maldonado e Israel Casquete Molina.

La situación en la Corporación, a juicio de los candidatos, puede definirse como muy preocupante, dado que penden sobre la misma diversos asuntos de corrupción judicializados, tanto en fase de instrucción ante el Juzgado nº 6 de la ciudad, como ante los Juzgados de lo Social de Madrid por responsabilidad en fraudes a la Seguridad Social. A ello se suma el hecho de que el actual Decano ni siquiera ha logrado la unidad en el seno de la Junta de Gobierno, pues varios miembros de la misma han informado a los colegiados de su total desacuerdo con parcelas claves en su gestión, como que se ha pretendido la llevanza a cabo de obras mayores en la sede colegial sin contar con la preceptiva autorización de la Junta General y sin la debida transparencia; o como el cambio en la prestación del Servicio de Orientación Jurídica al ciudadano sin motivo de fuste para ello, pretendiendo la Junta de Gobierno actual la expulsión de la mayor parte de los 400 abogados que desempeñaban, de forma impecable, dicho servicio, amén de otras cuestiones profesionales sobre las que no procede, en esta sede, cansar al atento lector.

Aunque los candidatos pertenecen a la Asociación de abogados Reformistas (ABRE), tienen la decidida intención de recoger y representar el descontento con el actual estado de cosas de otros sectores de colegiados, sabedores de que, en otras ocasiones, no ha sido posible cambiar la  actual dirección colegial por divisiones internas que han provocado la falta de unidad de respuesta, y que, a la postre, han impedido la regeneración que, en su opinión, necesita la Institución, que sigue gobernada, en la práctica, por miembros que pertenecen a la Junta  desde hace unos treinta años.

En opinión de los candidatos los problemas del Colegio y de sus colegiados no se arreglarán nunca cambiando sólo de nombres y personas, y mucho menos si los elegidos son personas, como los candidatos “oficialistas”, de los que no se tiene conocimiento ni de que residan ni de que tengan despacho en la demarcación colegial (como exigen los Estatutos del ICAAH, siendo así que ello ha motivado la impugnación de la candidatura “oficialista”), por lo que malamente pueden conocer la problemática intrínseca del colegio alcalaíno. Al contrario, lo que es imprescindible es establecer preceptos estatutarios y reglamentos de régimen interior que impidan arbitrariedad alguna.

Para David Ruiz Rosillo, “no se trata de cambiar de hombres o mujeres al frente de la Junta, sino de establecer los mecanismos normativos que impidan el personalismo y toda desviación de la recta gestión de los intereses colectivos”. En esta misma línea abunda  Israel Casquete, pues, en su opinión, “No se tiene que tratar de elegir a nuevos colegiados, confiando en que lo harán mejor, con un manido rosario de puntos programáticos al uso, sino de  conseguir que una nueva Junta de Gobierno ponga los medios estatutarios para cambiar todo voluntarismo en la gestión, por un sistema reglado y transparente  que vincule a los gestores, cualesquiera que sean, de forma que no puedan hacer lo que ellos desearían, sino lo que deben, en interés de sus compañeros”.

Para Isabel Ruiz Maldonado, mujer bregada en asuntos sociales, dada su trayectoria profesional, “El Colegio de Abogados debe estar, no solo al servicio de los colegiados en particular, sino de la ciudadanía en general, como defensor de sus intereses, con la mayor transparencia y abanderando la defensa de los derechos sociales y erigiéndose en un referente de protección de los derechos de los consumidores y  usuarios de la Abogacía.”

Es voluntad de estos candidatos acercar la gestión del Colegio al colegiado, no solo mediante una información más fluida y transparente, sino facilitando la posibilidad de que el colegiado pueda pronunciarse y votar asuntos de su interés a través de medios telemáticos, desde su despacho, mediante el uso de la firma electrónica. En este sentido, y según los candidatos, la actual Junta presume de transparencia pero, de hecho, solo informa de lo que le interesa, ocultando a los letrados asuntos de suma importancia. Como muestra, los propios acuerdos de la Junta de Gobierno no son publicados casi nunca, a pesar de que los colegiados que se puedan ver afectados tienen el derecho a impugnarlos, derecho que, evidentemente, no pueden ejercer si no saben qué acuerdos les pueden afectar negativamente.

Uno más de los grandes asuntos olvidados es la cuestión del Amparo Colegial. Es voluntad de los candidatos promover la figura del Defensor del Colegiado pues, a menudo, los letrados están expuestos en su trato diario en Comisarías, Juzgados, Fiscalía, etc., a actos arbitrarios que son difíciles de combatir de manera individual, pero que podrían tener una fácil solución mediante la mediación colegial y el amparo a los colegiados por el ICAAH.

En definitiva, los postulantes entienden que es preciso acercar al colegiado la gestión del ICAAH, tanto en lo relativo al conocimiento de los asuntos que le atañen, como en la toma de decisiones, facilitando de esta forma la defensa de los colegiados y garantizando un mejor control de las acciones de la propia Junta de Gobierno.