El motor de la economía española está que echa humo. Este año se prevé batir todos los récords y se estima que diciembre se puede cerrar con más de 70 millones de turistas. En esta coyuntura ‘inmejorable’, según el profesor Navarro, el sector turístico debe aprovechar para fortalecerse y mejorar lo que todavía suponen algunos retos: una mayor profesionalización, una mejor formación, tanto en los puestos de base como, sobre todo, en los puestos de gestión, una mayor productividad y una mayor competitividad frente a las nuevas alternativas, como el turismo P2P (turismo de igual a igual) o el ‘low cost’. España no solo tiene que recibir y atender a unos millones de turistas de alto poder adquisitivo, sino que debe dejar satisfechos tras su visita a más de 70 millones de visitantes y, en consecuencia, todos nuestros recursos humanos y materiales deben estar dimensionados y a punto para tal fin.

Los buenos resultados hay que buscarlos en factores externos al sector: ‘la crisis económica ha provocado una dedicación a la reducción de costes que se ha podido traducir en un descenso de los precios, lo que nos ha hecho más competitivos; las condiciones climatológicas también nos están acompañando: ya el pasado otoño fue buenísimo para todo el sector, lo que permitió ampliar la temporada hasta casi finales de noviembre, y este año vamos por el mismo camino. Algo más subjetivo como la sensación de seguridad, también juega a nuestro favor en un entorno, tanto en el ámbito mediterráneo como en el europeo, que se ha visto afectado por ataques terroristas indiscriminados’.

Pero también hay factores internos en el sector que están empujando a favor: ‘se ha producido, sin duda, una mejora notable de la calidad en los servicios y eso es evidente en el sector hotelero, donde la concentración empresarial durante los años de la crisis ha proporcionado más seguridad; en el sector de la restauración, tal vez el más creativo, y en el sector hostelero de bares y cafeterías, que durante la crisis ha sufrido una menor fidelización que ha superado con acciones de marketing en redes sociales, innovación, competitividad y calidad’

Los retos para el sector, en opinión del profesor Navarro, pasan por la mejora de la formación, ‘sobre todo en el ámbito de la gestión y principalmente en los pequeños y medianos establecimientos, y eso exige un cambio de mentalidad de los propietarios y gestores de los mismos, porque ya no vale saber freír un huevo o cambiar un barril de cerveza para plantearse abrir un bar. Hoy, los establecimientos que sobreviven tienen que estar dirigidos por personas con capacidad de seleccionar proveedores adecuados, gestionar su negocio económicamente y conocer las estrategias comerciales y de promoción necesarias para ser competitivos en el mercado’.