La Facultad de Biología, Ciencias Ambientales y Químicas de la Universidad de Alcalá, bajo la coordinación del Grupo de Investigación ‘Agua, Clima y Medio Ambiente’, participa un año más en la iniciativa Semana de la Movilidad (impulsada por la Comisión Europea y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente). Como viene siendo habitual, la actividad a desarrollar consistirá en un recorrido naturalístico-excursionista por un paraje ambientalmente relevante, con el propósito de contribuir a su divulgación y puesta en valor. Como la actividad se promueve bajo una perspectiva de sostenibilidad, el desplazamiento de aproximación al paraje elegido se efectuará en transporte colectivo, efectuándose el recorrido sugerido ya caminando, ya en bicicleta BTT. El recorrido propuesto tendrá lugar el próximo 24 de septiembre.

En esta edición de 2016 se propone a los participantes reconocer y recorrer un trecho del denominado Camino Natural del Tajo, relevante desde el punto de vista paisajístico, patrimonial (natural y arquitectónico) y de gestión del agua, dado que en este lugar se produce la derivación de agua hacia el Sureste español desde la cuenca del Tajo. Esta cuestión es objeto de un vivo debate de alcance nacional, a la vez que tiene una especial concomitancia con la generación de energía eléctrica. Se trata del entorno del curso del Tajo, en el trecho donde éste se abre paso hacia el Oeste atravesando la Sierra de Altomira, entre la presa de Entrepeñas y las instalaciones de la Central Nuclear ‘José Cabrera’ (en la actualidad en fase de desmantelamiento), ya en las inmediaciones del caserío de Zorita de los Canes. Entre ambas infraestructuras queda el Sitio de Bolarque, lugar desde antaño empleado para el aprovechamiento de energía hidráulica, primero con fines de molienda y después para generación de energía eléctrica: precisamente de aquí partió la primera línea de conducción que llevó la electricidad a Madrid a principios del siglo XX. El trazado discurrirá por los sotos que rodean el curso del Tajo, atravesando parajes incorporados a la Red Natura 2000 merced a la declaración de la Sierra de Altomira como Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) y Zona de Especial Conservación (ZEC).