(Redacción/E.G.S-S) Según informa Ser Henares, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares tendrá que pagar unos 300.000 euros por romper de forma unilateral el contrato de alquiler del inmueble en el que se ubicaba la Concejalía de Educación a principios de la legislatura pasada. El equipo dirigido por Javier Bello decretó el abandono de los pisos arrendados en la calle Pedro Gumiel sin dar aviso a la parte propietaria.

La concejalía de educación se mudó entonces a la Quinta de Cervantes, el Ayuntamiento dejó de pagar el arrendamiento y la parte propietaria, – la persona que ocupo la titularidad de la Intervención municipal hasta su jubilación, hace ahora tres años- denunció la ruptura unilateral del contrato.

La justicia le ha dado la razón, por lo que el Ayuntamiento tendrá que indemnizarla con 160.000 euros, más 90.000 en intereses quedando por determinar las costas. Los casi 300.000 euros saldrán de una partida del presupuesto reservada al pago de este tipo de resoluciones judiciales.