Publicado en La Información de Madrid el 1 de noviembre de 1994. Escrito por Rosa María GarcíaLos reclusos celebraron el primer aniversario del centro penitenciario

Tras varios días de ensayo, doce de las internas del módulo femenino de Alcalá II interpretaron su número de aeróbic; primero para los hombres y posteriormente para el resto de las reclusas, con el que se inauguraba el gran espectáculo que tuvo lugar ayer en el centro penitenciario de jóvenes.

Pese a los nervios del momento, consiguieron llevar el ritmo y terminar la actuación entre vítores, aplausos, silbidos y piropos del personal masculino. “Es terrible, terrible; hemos pasado muchísimos nervios”, reconocía entre risas Patricia. “Hay que entender -añadía Tatiana- que estamos donde estamos, y los chicos tienen muy pocas oportunidades de vernos. Así se ponen como se ponen”.

Motivos de peso

De esta manera, comenzó la conmemoración del primer aniversario de la apertura del centro penitenciario Alcalá II o “centro educativo” como a su director le gusta que lo denominen. Tras la actuación de las internas, el Circo Europa -que hace unas semanas visitó la cárcel de Carabanchel- inundó de alegría  por unas horas a los jóvenes presos.

Hubo problemas para que los tres elefantes del circo pudieran entrar en el polideportivo por motivo de peso. Finalmente, accedieron al módulo de las féminas mediante un camino alternativo, causando un gran revuelo, ya que la mayoría  de las internas querían fotografiarse con los animales. Una de ellas consiguió además cumplir uno de sus sueños: arrancar un pelo de elefante, al parecer, da buena suerte a su poseedor.

“La época  de romper moldes quedó atrás; esto ya empieza a ser la tónica general”, explicó el director de Alcalá II, Fernando Bayón, para quién el circo supone una más de las actividades culturales que se vienen realizando desde principios de año. Sin embargo no consigue hacer olvidar a los presos que unas rejas les separan del mundo exterior.