Publicado en La Información de Madrid el 12 de noviembre de 1994. Escrito por Rosa María García

Vagones y pasajeros sufrieron sus actos vandálicos

Tres presuntos cabezas rapadas ataviados con vestimenta paramilitar sembraron el pánico el pasado fin de semana en un tren de cercanías que cubría el recorrido entre Madrid y Alcalá, según reveló la Jefatura Superior de Policía.

Las personas que viajaban en el convoy presenciaron atónitas cómo los individuos intimidaban a los empleados de Renfe, quienes no pudieron hacer nada por evitar los actos vandálicos del trío de skin heads.

Desde el momento en que el tren número 21.730 arrancó de Madrid comenzaron los problemas. Serafín Francisco B. M., de 29 años de edad, José Ramón M. G., de 22, y Moisés R. G., de 17, -todos ellos residentes en Alcobendas- no se conformaron sólo con provocar desordenes en el interior del tren; además orinaron y escupieron en el vagón.

Sin billetes

El viaje hasta Alcalá de Henares continuó con relativa normalidad hasta que apareció el revisor pidiéndoles  el billete, algo que los tres jóvenes no llevaban. Antes los requerimientos del revisor, lo único que obtuvo por respuesta fue todo tipo de amenazas, insultos y vejaciones. No contentos con esto, forzaron la cerradura de la cabina de acceso del conductor y quemaron con cigarrillos las tapicerías de varios asientos.

Cuando el convoy llegó a su destino, los tres cabezas rapadas descendieron del tren y visitaron dos bares cercanos a la estación de la ciudad complutense, donde provocaron altercados con los clientes de ambos establecimientos.

Finalmente fueron detenidos y trasladados a la comisaría, aunque no por ello variaron su comportamiento; a los gritos e insultos a los funcionarios se unieron los golpes que los tres jóvenes se daban contra las paredes.

Todos ellos han pasado a disposición del juez de guardia de Alcalá, acusados de desorden público. A pesar de que los tres individuos negaron su adscripción a grupos violentos, sus comportamientos y vestimenta hacen pensar lo contrario, Francisco, cuenta con tres antecedentes por delitos cometidos contra la propiedad, agresión a agentes de la autoridad e injurias.

Vagones y pasajeros sufrieron sus actos vandálicos

Tres presuntos cabezas rapadas ataviados con vestimenta paramilitar sembraron el pánico el pasado fin de semana en un tren de cercanías que cubría el recorrido entre Madrid y Alcalá, según reveló la Jefatura Superior de Policía.

Las personas que viajaban en el convoy presenciaron atónitas cómo los individuos intimidaban a los empleados de Renfe, quienes no pudieron hacer nada por evitar los actos vandálicos del trío de skin heads.

Desde el momento en que el tren número 21.730 arrancó de Madrid comenzaron los problemas. Serafín Francisco B. M., de 29 años de edad, José Ramón M. G., de 22, y Moisés R. G., de 17, -todos ellos residentes en Alcobendas- no se conformaron sólo con provocar desordenes en el interior del tren; además orinaron y escupieron en el vagón.