La profesora de Nutrición de la UAH, Victorina Aguilar, aporta 10 recomendaciones básicas para que sepamos qué comemos cuando disfrutamos de un helado.

-El helado con base láctea no es una chuchería. Es un alimento que cumple las dos funciones de los buenos y ricos alimentos: tiene un notable valor nutricional y proporciona placer, pero, y siempre hay un pero, ‘tenemos que comerlos de forma moderada y dentro de una dieta saludable’, recomienda Aguilar.
-Puede ser un postre o sustitutivo de una merienda complementada con fruta, por ejemplo, pero es preferible no picotear un helado entre horas o mientras vemos la tele por la noche.
-Una ración ‘normal’ de helado no debe superar los 100 gramos y un consumo moderado no puede sobrepasar una ración por semana.
-¿Por qué muchos consideramos que todos los helados son chucherías? ‘Es que hay helados que lo son. Todos los de hielo, que además de gran cantidad de azúcar solo contienen aromatizantes y colorantes. Poseen calorías vacías y el valor nutricional es nulo’, apunta la experta.
-Los helados con base láctea (leche entera, desnatada) proporcionan proteínas de alto valor biológico. Aportan grasas saturadas, sí, y azúcares añadidos, también, pero estos últimos son de lenta absorción por la gran cantidad de grasa que tienen y, por tanto, no son tan perjudiciales.
-Los helados fabricados con leche también aportan calcio ‘biodisponible’, fácil de asimilar, y lactosa, un azúcar que favorece la absorción del calcio y vitaminas del grupo B.
-No debemos despreciar tampoco los helados que vienen con coberturas de chocolate ya que,  aunque son más energéticos, tienen también otras ventajas, como los ácidos esteárico y oleico, que contribuyen a que no aumenten los niveles de colesterol. Los que tienen además cobertura de frutos secos proporcionan omega 3, fibra y otros nutrientes positivos. Ojo, eso sí, con la ingesta de helados elaborados con aceites de palma y similares.
-Las comunidades autónomas donde hay más visitantes extranjeros tienen más porcentaje de consumo de helado.
-España es una gran productora y una gran consumidora de helados, el 3,5% del total de la producción mundial se consume en España. Los países nórdicos y China nos ganan en consumo.
-De cara al verano, si estás en la playa y tienes que decidir entre tomarte un helado o una bebida alcohólica refrescante (mojitos y similares), elige otro tipo de bebida, como zumos naturales o un vino fresco,  o sustitúyela por un helado. Aunque un  mojito granizado con limón recién exprimido proporciona nutrientes, como la vitamina C,  y otros antioxidantes, como flavonoides o betacarotenos…