El pasado domingo 3 de julio, coincidiendo con un pico de altas temperaturas, agentes forestales de la Comarca de Alcalá detectaron la presencia de decenas de peces muertos flotando en las aguas de río Henares a su paso por la presa situada a la altura de la Ciudad Deportiva de El Val.

Siguiendo con los protocolos establecidos para estos casos, miembros del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) se personaron en el lugar para proceder a la toma de muestras de agua que actualmente están siendo analizadas por parte de los servicios de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Además del área señalada, los agentes de ambos cuerpos realizaron un pormenorizado recorrido por otras zonas aledañas al cauce del Henares, tanto el domingo como el lunes, no encontrando más concentraciones de peces muertos.

A falta de resultados definitivos y concluyentes, todo parece indicar que estas muertes podrían deberse al descenso del caudal del río y a las altas temperaturas registradas en los últimos días, que podrían haber reducido considerablemente las concentraciones de oxígeno (O2) en el agua remansada en la zona de la presa. Cabe señalar que en estas fechas tan calurosas también pueden producirse procesos de eutrofización y crecimientos explosivos de algas, cuya muerte masiva puede consumir el oxígeno del agua disponible para los peces.

Las especies más afectadas son las bogas del tajo (Pseudochondrostoma polylepis), barbos ibéricos (Barbus bocagei) y percasoles (Lepomis gibbosus). Los Servicios Veterinarios del Ayuntamiento no encontraron cadáveres flotando de otras especies como carpas, carpines, gambusias, ni peces gatos o siluros (aunque no se descarta que murieran algunos).

Según los Servicios Veterinarios Municipales, en la zona de mortalidad se pudo apreciar ayer lunes que las gambusias (Gambusia affinis) se encontraban  perfectamente y su presencia se detectaba en número elevado. Además, en las necropsias practicadas a algunos de los ejemplares fallecidos que fueron tomados como muestra, no se aprecian signos de enfermedad infecciosa o parasitaria evidente, con lo que todo parece indicar que la mortalidad podría corresponderse con un problema de anoxia o alteración de otros parámetros del agua.

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares se encuentra a la espera de recibir los resultados definitivos del laboratorio a fin de descartar otras causas que pudieran ser origen de estas muertes.