Creo necesario hacer una interpretación ad hoc de los resultados de las elecciones generales del pasado Domingo en mi pueblo. Adelanto que como suele ser habitual, mi análisis no va a ser “político”, ni “cómodo”, pero intentaré que sea real y ajustado al espíritu democrático del juego político local.

Ni que decir tiene que la extrapolación electoral nacional, no puede en ningún caso trasladarse al ámbito local; la razón es evidente, ya que la ausencia de España2000 en estos comicios, no permite vislumbrar lo que habrían sido los resultados traducidos a escaños en el hemiciclo de mi pueblo.

Voy a empezar mi análisis por los perdedores. De mayor a menor perdida, porque según mi criterio todos han sido derrotados en estas elecciones:

En el primer lugar nos encontramos con los Desunidos Podemos que han visto como pese a integrar en su candidatura a Izquierda Unida, no han logrado superar los votos rascados el pasado Diciembre. Un fracaso en toda regla que demuestra dos cosas:

La primera, que la capacidad de engatusamiento del de la coleta no es infinita, unido al aburguesamiento de una formación que se ha convertido, con sus miserias y virtudes, en un partido más, sin diferencias palpables con el resto de los partidos.

 La segunda y más importante: que esa chica de 46 tacos, experta en “aposentar su culo en la silla” se lo ha currado a base de bien, logrando que sus clientelas más cercanas no se hayan sentido motivadas para participar de un proyecto en el que ella no se encuentra integrada. La chica se ha hecho valer y a puesto precio a su “culo” – de ahí que yo la considere como la única ganadora del fregado-, por lo que habrá que estar atentos a las aspiraciones de esa superviviente nata llamada Pilar Fernández Herrador. Si la “Pili” es capaz de rascar un 5% de votos por si misma, le aseguraría nuevamente el escaño, así que habrá que ver que es lo que da de sí ese experimento llamado Izquierda Abierta y que tiene en el galeno asturiano Gaspar Llamazares a una de sus referencias. La Pili no tiene la más mínima gana en volver a trabajar de administrativa en una empresa de automatismos y todo el mundo puede estar seguro de que venderá muy, pero que muy cara su piel.

Siguiendo con los derrotados – todos son derrotados-, tenemos al Partido Popular de Alcalá. Nadie tiene duda que el Partido Popular ha sido el gran vencedor en los comicios, pero de la misma manera, nadie duda de que el Partido Popular de Alcalá, ha sido el gran derrotado en los comicios en Alcalá de Henares.

Y es que ni más ni menos que 13.000 complutenses que en Mayo de 2015 le escatimaron su voto al Partido Popular de Alcalá bajo la fórmula “Sucesores de Bello & Cía”, corrieron que se las pelaron el pasado Domingo para votar al gallego Mariano Rajoy. Ese voto útil que permitió al gallego ganar las elecciones del pasado Domingo en mi pueblo, fue claramente inútil ante el gaseoso proyecto que presentó el ya ex primer edil complutense.

El fracaso popular tiene toda la relevancia que se le quiera dar, mucha poca o ninguna, pero el fragmentado Partido Popular de Alcalá, sólo es capaz de vertebrarse para conseguir victorias de puertas a fuera, y nunca de puertas para dentro.

Que los desconocidos Chacón, Martín y Gorbea son ajenos y foráneos – unos por unas causas y otros por otras y sin que esto sea razón excluyente para llevar a cabo un buen trabajo- al devenir de la ciudad, no se le escapa a nadie, porque aquí todo el mundo percibe la escasa sintonía de estos nuevos “populares”.

Visto como lo expongo, no resulta extraño entender “la nula querencia” de los votantes para con el Partido Popular Complutense. “De aquellos polvos…… estos lodos”. Si el presente del Partido Popular es malo, creo lógico razonar que su futuro se vislumbra todavía peor, porque la cainita pelea que se avecina no va a ser moco de pavo.

La hija de un industrial fallecido hace algunos años anda pregonando a los cuatro vientos – y a todo el que la quiera escuchar- sus ambiciones para convertirse en la próxima presidenta del Partido Popular Complutense , lo que la une a los ya clásicos aspirantes: Victor Chacón, de  los“Sucesores de Bello & Cía”,  y Marcelo Isoldí . ¿Alguien da más?

También considero un fracaso el resultado de Ciudadanos. Son aproximadamente 2.000 los votos que el Partido Naranja ha perdido en la ciudad con respecto al pasado Diciembre, muchos de los cuales me aventuro a afirmar que han revertido en el Partido Azul. La razón es muy sencilla, muchos de esos votantes querían darle un cachete Mariano Rajoy, pero no querían a Pedro Sánchez como gobernante, que es el resultado que se encontraron en el proceso de investidura……

Siempre he pensado que este tipo de partidos bisagra – ya lo he manifestado en otras juntadas de letras- no tienen una ideología clara – pienso que pocos partidos la tienen- sobre la que sustentar sus argumentos, de ahí que su electorado resulte volátil y muy efímero, porque el voto de esos partidos responde en muchos casos a impulsos y cabreos temporales – el ejemplo magenta resulta cercano en el tiempo-. Futuro melifluo el de la formación naranja, que tendrá que buscar pilares sólidos en los que fundamentar su propuesta electoral.

Los menos derrotados en la ciudad – a mi entender- han sido los socialistas. Me gustaría saber en qué numero han engordado su nómina de votantes, aquellos que proceden el éxodo de Izquierda Unida – éxodo que ha existido-. Muchos o pocos, han sido unos cuantos los votos cabreados de la izquierda que han ido a parar a los socialistas. Votos de ida y vuelta, habrá que ver si se quedan en algún momento.

El problema de los socialistas locales es su alineamiento a muerte con un Pedro Sánchez que no tiene nada claro su futuro.  De ahora en adelante, viendo la evolución de los acontecimientos a nivel nacional, sacaremos pulso para evaluar la situación de los socialistas locales.

Lo de siempre

Tenemos lo que nos merecemos

El Alcalaíno Impenitente