Primavera. Luz, sol, calor, estornudos, ahogos, picores…Estamos en la estación más propensa a que surjan alergias o se intensifiquen otras. Pero no todo son alergias al olivo, a las gramíneas o al polen del platanero de sombra. En unos días también nos ‘atacarán’ otras alergias relacionadas con el calor y la luz del sol, que afectan a un porcentaje creciente de población.
El profesor del Departamento de Medicina y Especialidades Médicas y alergólogo del Hospital Universitario Príncipe de Asturias José Barbarroja Escudero  hace algunas recomendaciones para estas y otras afecciones que también se intensifican en la primavera y el verano ‘porque es una época en la que la gente entra más en contacto con la naturaleza, sale más a parques y jardines para hacer deporte y está más expuesta a los primeros rayos solares tras el invierno’.
Tras una exposición a los rayos solares hay determinadas personas que padecen una urticaria en las zonas que han estado expuestas, conocida como urticaria solar. Se trata de ronchas en brazos y piernas, incluso en zonas cubiertas del cuerpo, siendo la cara y manos más resistentes porque, al haberse expuesto más, han desarrollado una mayor tolerancia. La urticaria solar se puede prevenir en cierta medida con la aplicación de protectores solares con alto factor de protección y tomando un antihistamínico una hora antes de la exposición.
Otra patología de esta época primaveral es la urticaria colinérgica. Se trata de una urticaria provocada por aumento del calor interno del individuo, que puede generarse de forma activa, haciendo deporte, aunque también se puede producir de forma pasiva, tras una ducha caliente, en situaciones de nerviosismo y cuando se han ingerido comidas picantes.  La urticaria colinérgica se puede aminorar tomando unantihistamínico antes de la situaciones predecibles conocidas que la provoquen, o bien, tomándolo cuando surgen los primeros síntomas.