Todas las entidades financieras están invirtiendo en digitalización. Aseguran que este proceso facilitará la circulación de capitales y posibilitará que sus usuarios puedan realizar movimientos en sus cuentas o comprar productos financieros fuera de sus países de origen. También se presenta como un sistema mucho más cómodo y accesible para el usuario que, desde cualquier dispositivo electrónico, puede ya acceder a sus cuentas y realizar casi cualquier tipo de operaciones. Esto es lo que opina el profesor de la UAH experto en marketing financiero, José Miguel Ponce, quien indica que ‘la banca será digital o no será’.

En este momento, según algunos estudios, el 55% de los usuarios de banca trabaja de forma exclusiva a través de las oficinas y el porcentaje de usuarios que solo usa los canales digitales oscila entre el 15 y el 20%, pero Ponce considera que ‘esos porcentajes se van a invertir en los próximos años, a medida que las generaciones digitales se incorporen como clientes. El reto que afronta el sector es grande, porque tiene que estar a la altura y no defraudar’.

Las ventajas de la banca digital, según estima, son claras: como usuarios proporciona inmediatez, comodidad, reduce el tiempo que se invierte en las operaciones habituales y, normalmente, si se accede a bancas ‘online’, las condiciones de negocio son mejores. Pero también hay desventajas: ‘hay una sensación de que con la banca digital se está descuidando el trato con el cliente, porque las entidades financieras han reducido las oficinas y el número de personas dedicadas a asesorar a los clientes. También genera desconfianza todo lo que tiene que ver con la seguridad en Internet. En este ámbito las mejoras son tremendas, pero todavía hay cierto escepticismo que es necesario erradicar. La banca digital genera asimismo cierta desigualdad desde el momento en que no todas las generaciones de clientes pueden adaptarse a ella’.
No obstante, el profesor de la UAH cree que, el desarrollo de la banca digital puede ser un buen mecanismo para que las entidades bancarias recuperen la confianza perdida, ‘ya que aporta transparencia y mejora la información. Si las plataformas digitales de las entidades bancarias son ‘responsivas’ (se adaptan a cualquier tipo de dispositivo móvil), accesibles y están adaptadas a la experiencia del usuario, éste lo agradecerá y mejorará su percepción sobre los bancos’. Al mismo tiempo, señala que las oficinas bancarias seguirán siendo necesarias para labores de asesoramiento.

 

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