Los rojillos se encontraron a un magnífico equipo en su visita a San Isidro. Los madrileños no parecían un equipo se Segunda, al menos durante una primera parte que dominaron de principio a fin, llegando a tener una renta de 17-0. Alcalá por su parte tuvo que tirar de físico en la recta final de los primeros 40 minutos para no quedar descolgado. En la segunda mitad quizá los complutenses merecieron más pero a penas un golpe de castigo para cada equipo dejó las cosas en un 23-17 que aún deja viva la eliminatoria.

Arrancó San Isidro como un vendaval. Potencia en melé y patadas a campo contrario eran su estrategia para presionar a un rival que se veía sobrepasado. Tanto es así que en el primer minuto de juego una patada al fondo tuvo un bote de fortuna y el madrileño Esteban, ex de Hercesa, recogió el balón y se metió bajo palos para que Borja anotara los dos puntos extra (7-0).

No conseguía el Alcalá sacudirse la presión y por mucho que lanzaba a sus hombres rápidos o patadas al fondo siempre acababa jugando en su campo. En una de esas acciones un error de manos dentro de la 22 le costó el segundo ensayo, también transformado (14-0). Además de que dos minutos más tarde Borja lanzaba un golpe de castigo lejano que ponía tres puntos más al marcador (17-0).

Eran los peores minutos de un equipo que no se creía la situación que estaba viviendo. Pero fue cuando sacaron todo lo que tenían y primero Juanpe en jugada individual y después Alex culminando toda una acción de los tres cuartos. Fran trasformaba los dos y dejaba las en un esperanzador 17-14 antes del descanso.

En la segunda mitad los dos equipos se conformaban con no perder la renta que tenían. Mucho juego en el centro del campo y poco peligro durante los primeros minutos. Además, Alcalá había hecho ajustes en su melé, que durante la primera parte fue para atrás, y ahora las cosas estaban más igualadas.

Con el pasar de los minutos Borja y Fran chutaron un golpe de castigo casa uno (20-17) y poco más. Solo fue al final cuando Alcalá se tiró con todo a por el ensayo. Jugaba en 22 contraria pero los puntos no llegaban. San Isidro no solo defendió bien su renta sino que además logró otro golpe de castigo para que Borja la aumentase hasta el 23-17 final.

Queda la vuelta en el Machado el próximo 7 de mayo donde Alcalá vuelve a jugar uno de sus grandes partidos. Aunque esta vez tenga poco que ver con categorías nacionales o ascensos a divisiones elite, los rojillos necesitan todo el apoyo para sacar la eliminatoria adelante.