Admiro mucho la cultura integradora de los Estados Unidos de Norteamérica. A ojo de los europeos medios, los norteamericanos son zafios, incultos,  y amigos de descerrajarle cuatro tiros al primero que se les cruza- a nuestro criterio todo norteamericano guarda un winchester en el paragüero-. Por esa regla de tres, todos los españoles seríamos toreros, nos atiborraríamos a paella y beberíamos la sangría por litros, siendo nuestra sempiterna siesta la responsable de que nunca abandonemos el vagón de los P.I.G.S europeos.

Evidentemente en los U.S.A las cosas no son así y de ahí que una parte importante del planeta busca la forma de acabar en los EE.UU, bien como currela, bien como turista.

Los Estados Unidos son un país en el que nadie prejuzga a nadie por su cuna, y los estados de la Unión han sido la cuna de todo aquel que se ha querido integrar en la cultura norteamericana.

Ingleses, Irlandeses, Italianos, judíos o ahora latinos son ejemplo claro de integración en un país en el que como ya he dicho, nadie es juzgado por su origen sino por lo que es capaz de aportar con su propio esfuerzo, y ha sido precisamente esa ausencia de prejuicios  una de las semillas que ha convertido a los EE.UU una nación rica y poderosa.

Alcalá puede en muchos casos ser un pequeño espejo de los EE.UU. Hace unos días me hirvió la sangre cuando un gili con ínfulas y aire de fanfarrón se vanagloriaba ante cuatro lerdos que le reían la gracia por vanagloriarse de ser “garrapiñado”, – según el fanfarrón en cuestión el título de “garrapiñado” le venía dado por tener antecedentes complutenses con carácter previo a 1.960, que es uno de los momentos en los que se produjo uno de los grandes  aluviones demográficos sobre mi pueblo- título nobiliario del que por cierto yo no había oído hablar en mi vida.

Cada uno se ennoblece como le da la gana,- pensé- y de igual manera que en el siglo XVI todo aqel que nacía en el señorío de Vizcaya se convertía en hidalgo, los que tienen antecedentes complutenses anteriores a 1960 ahora son “garrapiñados”……. ¡¡¡Vaya gilipollas!!! juzgué yo ¡¡¡Tú si que eres paleto!!!- me dije-, porque si algo ha hecho grande precisamente a mi pueblo, ha sido la facilidad con lo que aquí se ha integrado todo el mundo.

Aquí – en Alcalá- ha tenido – y yo creo que tiene- cabida todo el que ha querido integrarse: los que vinieron de Extremadura, de Andalucía, los que vinieron de Galicia, o los que más recientemente han venido de Polonia, Rumanía, el Magreb o Sudamérica. Ni Alcalá ni los complutenses han puesto nunca límite al crecimiento de la ciudad, que se ha enriquecido con el granito de arena que todos y cada uno de sus nuevos vecinos ha traído.

Crear prejuicios por el lugar de nacimiento, únicamente denota provincianismo y estrechez de miras, porque si algo tiene el mundo precisamente es tamaño, riqueza cultural y bastante más de 6.000 millones de almas.

Pero reconozco que igual que me hirvió la sangre con el cateto que se jactaba de “garrapiñado”, me ha hervido la sangre con el anuncio de cursos “sólo para inmigrantes” que organizan una serie de Instituciones – Universidad de Alcalá, Ayuntamiento, C.A.M-  y del que se ha hecho eco el portavoz de España2000 en el consistorio, Rafael Ripoll.

Creo que el Sr. Ripoll tiene muy mucha razón en enfadarse, porque no hay mayor exclusión que hacer discriminación positiva, y la discriminación positiva empieza por la exclusión que los organizadores del propio curso están haciendo hacia los muchísimos “nacidos en España”, que en las actuales circunstancias económicas verían en el curso de marras una válvula de escape y formación hacia un futuro mejor, y que gracias a la genial idea de algún Jaimito, no tienen acceso al curso de formación. Yo voy más allá que el Sr. Ripoll y además tildo el cursillito de marras de sexista, porque en los tiempos tan guachi/cool en los que nos movemos me parece absurdo circunscribir el cuidado infantil a las mujeres, ¿Qué hay de la igualdad de género? ¿Qué hay de la paridad?….. y más importante aún es constatar que el Ayuntamiento de Alcalá de Henares es uno de los promotores del cursillo. Un Ayuntamiento gobernado por uno de los partidos satélite del Podemos del Coleta, a cuyos votantes les gusta darse mucho de pecho presumiendo de la igualdad de género.

Voy a dejar de lado el sexismo. Volviendo al “racismo” creo que el calificativo puede ser excesivo, pero creo que es lo único que denota el “leit motive” del curso de marras, ya que pretender formar “cuidadoras infantiles inmigrantes”…… ¿Qué denota? ¿Es eso o no lo es racismo?¿Exclusión contra el nacido Español?¿Estamos todos gilipollas o qué?

Pienso que el friki que ha planteado el curso, no hace sino incurrir en numerosas contradicciones, ya que aunque deja claro que el curso es sólo para inmigrantes, establece entre los requisitos de acceso la presentación del DNI, y no hay que ser demasiado inteligente para darse cuenta que todo aquel que tiene un DNI, es un español como otro cualquiera,  por lo que ya ha perdido – si alguna vez la ha tenido- la condición de inmigrante.

Creo que no estaría de más que los responsables últimos del desaguisado – los responsables de las instituciones convocantes-, tomasen cartas en el asunto, y tratasen por activa y por pasiva de aclarar las razones por las que se  “impide el acceso a la formación” a una importante parte de la sociedad.

Ahora vendrá el insulto fácil… que si el impenitente es un facha, que si el impenitente es un fascista – otras muchas veces he sido catalogado como rojete-. ¿Pues sabéis qué?: Me resbala………………………. No sabéis de qué manera.

¿Estoy equivocado en algo de lo que digo?

Allá cada uno con su conciencia; la mía está muy tranquila.

 

Lo de siempre,

Tenemos lo que nos merecemos

El Alcalaíno Impenitente.