Inmaculada de Angelo Nardi que se conserva en el convento de las Bernardas

Aunque no tantas como las dedicadas a la literatura, hay un puñado de calles en el callejero complutense que recuerdan a diferentes pintores famosos, la mayor parte de ellos españoles y también algunos de otros países. Estas calles están concentradas en su mayoría en dos zonas, el barrio de San Isidro y los aledaños del paseo de la Estación y el barrio de Reyes Católicos, pero en realidad no puede hablarse de que exista un área de la ciudad dedicada en exclusiva a esta temática, tal como ocurre con otras.

He reflejado la relación de calles de pintores siguiendo el orden alfabético de los apellidos de los mismos -o en su caso la forma en la que fueron conocidos-, lo cual no siempre coincide con las denominaciones de las calles dado que en ocasiones figura el nombre completo del artista, en otras sólo el apellido y en otras, por último, aparece antes un “Pintor” que en los callejeros las conduce directamente a la letra “P”. No obstante, reflejaré primero el nombre de la calle tal como figura y posteriormente añadiré el nombre completo del pintor junto con una escueta biografía suya, además de ubicar estas vías públicas en el callejero de la ciudad.
Pintor Juan de Arellano

Situada en el barrio de San Isidro, discurre entre la calle de Manuel Azaña y la Vía Complutense, junto a la rotonda en la cual se alza la escultura del Quijote. La calle recuerda al pintor de este nombre que, nacido en la vecina villa de Santorcaz en 1614, se formó como artista en Alcalá para posteriormente pasar a Madrid, donde se hizo célebre como pintor de cuadros de floreros, o bodegones de flores. Falleció en Madrid en 1676, y varias de sus obras se conservan en los más importantes museos, incluyendo el del Prado, alcanzando unas altas cotizaciones en los mercados de arte. En la iglesia de su villa natal se conserva un gran San Cristóbal pintado por él en un muro.
Bayeu

Esta corta vía urbana discurre paralela a una de las tapias del Hotel Laredo, entre la calle Goya y el paseo de la Estación. Es de suponer que esta calle se refiera al pintor español Francisco Bayeu y Subias, condiscípulo primero y cuñado después de Goya al casarse el gran pintor aragonés con su hermana, Josefa Bayeu. Nacido en Zaragoza en 1734 y fallecido en Madrid en 1795, es conocido Bayeu principalmente por sus cuadros costumbristas con los que se anticipó a los cartones para tapices que más tarde realizaría su cuñado. No obstante existen además otros dos pintores del mismo apellido, ambos hermanos de Francisco, aunque ninguno de los dos llegaría a alcanzar su importancia: Manuel, que profesó como monje cartujo y pintó fundamentalmente cuadros de temas religiosos, y Ramón, que además de pintor trabajó también como grabador.
Juan de Borgoña

Esta calle está situada en el barrio de Caballería Española, entre la avenida de este nombre y la Vía Complutense. Debe su nombre a uno de los artistas que trabajaron en la decoración interior del Paraninfo de la Universidad, siendo obra suya el cuadro titulado Imposición de la casulla a San Ildefonso, que estuvo colgado hasta el siglo pasado en la capilla de San Ildefonso y hoy se encuentra en un museo de Estados Unidos, conservándose en Alcalá una copia del mismo. Juan de Borgoña, nacido hacia 1470 y fallecido hacia 1536, fue el decorador de la capilla mozárabe de la catedral de Toledo y autor de la galería de retratos imaginados de los prelados toledanos anteriores al cardenal Cisneros de la sala capitular. Trabajó también en las catedrales de Barcelona y Ávila.
José Caballero

Esta calle, situada en el barrio de Juan de Austria, es una transversal a la de Luis Madrona, que a su vez lo es de la avenida de Lope de Figueroa. Está dedicada al pintor José Caballero, nacido en Huelva en 1915 pero residente en Madrid desde la adolescencia. Residente en Alcalá durante sus últimos años, falleció dejando tras de sí una larga actividad pictórica en 1991. El ayuntamiento complutense le nombró hijo adoptivo y le concedió la medalla de oro de la ciudad, al tiempo que se iniciaban los trámites -lamentablemente fallidos- para que Alcalá acogiera la sede de la fundación de su nombre, custodia de su legado artístico.
Pablo Céspedes

Este personaje casi alcalaíno, ya que nació en 1538 en la cercana Alcolea de Torote, actualmente un despoblado situado a medio camino entre las localidades de Galápagos y Torrejón del Rey, fue un humanista polifacético que a lo largo de su vida desempeñó tareas de pintor, escultor, arquitecto, tratadista de arte y poeta. Estudió en la Universidad de Alcalá, donde fue discípulo de Ambrosio Morales, y posteriormente perfeccionó sus estudios en Roma. A su vuelta a España se asentó en Córdoba, de cuya catedral fue racionero, falleciendo en esta ciudad andaluza en 1608.

La calle alcalaína que ostenta su nombre está situada en el barrio de Caballería Española, junto a la de Luis de Medina.
Goya

Poco es lo que se puede decir, que no se sepa, del genial pintor aragonés nacido en Fuendetodos (Zaragoza) en 1746 y fallecido en la ciudad francesa de Burdeos en 1828, autor de varios de los cuadros más famosos de la historia universal de la pintura. Alcalá honra su memoria con una de las principales vías del barrio de San Isidro, a espaldas del Hotel Laredo y perpendicular a la calle Ferraz.
El Greco

Se encuentra esta calle en el barrio de Reyes Católicos, cercana a la plaza de San Francisco, ya que es una transversal de la calle de San Ildefonso. Está dedicada a Doménikos Theotokópoulos, cretense de nacimiento y español de adopción, una de las glorias pictóricas de nuestro país. Nacido en la isla de Creta, a la sazón perteneciente a la república de Venecia, en 1541, tras una estancia en Italia pasó a España en 1575 residiendo en ella hasta su muerte, ocurrida en la ciudad de Toledo en 1614. Poseedor de un estilo característico (sus alargadas figuras son inconfundibles), es autor de numerosos cuadros sumamente conocidos, tales como El entierro del conde de Orgaz o Toledo bajo la tempestad, así como numerosas obras de tema religioso. Gran parte de sus cuadros se conservan en el museo del Prado y, sobre todo, en la ciudad de Toledo, los cuales, tras ser injustamente olvidados durante siglos, gozan hoy de reconocimiento universal. No sólo destacó el Greco como pintor, puesto que fue también escultor y arquitecto de mérito.
Manuel Laredo

Esta corta callecita se encuentra en el barrio de Luis de Antezana, al final de la calle Ferraz, y recuerda la memoria del pintor alavés (nació en Amurrio en 1842) asentado en nuestra ciudad en el último tercio del siglo XIX. Su primer trabajo alcalaíno fue un proyecto de restauración de la Capilla del Oidor presentado en 1876. Aunque este proyecto resultó fallido, entre 1878 y 1882 intervino activamente en las obras de restauración del Palacio Arzobispal, y en 1879 diseñó el pedestal de la estatua de Cervantes inaugurada ese mismo año. En 1880 adquirió unos terrenos en el paseo de la Estación construyendo en ellos el palacete neomudéjar que lleva su nombre, al cual decoró con notables pinturas. Residió en él hasta 1895, fecha en la que se trasladó con toda su familia a Madrid, ciudad en la que falleció en 1896.

Laredo tomó parte muy activa en la vida social de la Alcalá de su época, figurando en diversas iniciativas culturales. También intervino en la política local, desempeñando los cargos de teniente de alcalde (1890-1891) y alcalde de la ciudad (1891-1893). Se conservan varios cuadros suyos en el ayuntamiento de Alcalá y, a modo de anécdota, cabe reseñar que fue el diseñador de los actuales trajes de los maceros municipales, así como de la cabecera de algunos periódicos locales.
Leonardo da Vinci

Este polifacético humanista italiano nacido en Vinci (Toscana) en 1452 y fallecido en la ciudad francesa de Amboise en 1519, es famoso por sus trabajos científicos y arquitectónicos pero también por sus obras pictóricas, algunas tan famosas como la Gioconda o la Última Cena, razón por la que está justificada su inclusión en el presente artículo a pesar de que figura en el callejero complutense, concretamente en la zona industrial del barrio de la Garena, no por su actividad como pintor, sino por su condición de investigador científico.
Pintor Lucas Padilla

Esta calle, situada en el barrio de San Isidro, es transversal a la de Ferraz y está constituida por dos calzadas paralelas, ambas peatonales, junto con una pequeña plaza que las une por su parte trasera, que mediante unos pasajes se comunica con Doctora de Alcalá.

Aunque tradicionalmente se había considerado que Eugenio Lucas Padilla, uno de los mejores pintores románticos españoles, había nacido en Alcalá en 1824, en 1973 el crítico de arte Enrique Pardo Canalís “demostró” -yo sigo sin encontrar suficientemente esclarecedoras a sus pruebas documentales- que, presuntamente, Eugenio Lucas, de segundo apellido Velázquez y no Padilla, habría nacido en Madrid en 1817, y así ha sido asumido oficialmente pese a lo endeble de sus argumentos, lo que no impide que la calle alcalaína siga con esta denominación. De lo que no cabe duda es de la fecha de su fallecimiento, ocurrida en Madrid en 1870.

El nombre actual de la calle vino a sustituir al anterior de General Mola al ser suprimidas, a finales de los años 70, todas las denominaciones alusivas a la Guerra Civil.
Luis de Medina

Ubicada en el barrio de Caballería Española (es transversal de la Vía Complutense), honra la memoria de este pintor español de finales del siglo XV y principios del XVI que trabajó en la decoración de la catedral de Toledo y en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá.

Miguel Ángel

Esta calle perteneciente al barrio de Reyes Católicos se sitúa en las cercanías de la plaza de San Francisco, y está dedicada a Michelangelo Buonarroti, el genial artista florentino nacido en 1475 que nos ha legado joyas artísticas de la talla de esculturas como el David, el Moisés o la Piedad, pinturas como los frescos de la Capilla Sixtina u obras arquitectónicas como la basílica de San Pedro de Roma.

Murillo

Esta calle discurre entre la Vía Complutense y la calle de Manuel Azaña, en el barrio de San Isidro. Obviamente recuerda a Bartolomé Esteban Murillo, uno de los más conocidos pintores del Siglo de Oro español, famoso sobre todo por sus cuadros de temas religiosos y por sus retratos, entre los que destacan sus Inmaculadas y sus obras sobre la Sagrada Familia sin olvidar tampoco el cuadro que dedicó a san Diego de Alcalá, ejecutado hacia 1646 y conservado actualmente en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Nacido en Sevilla en 1617, fallecería en esta misma ciudad en 1682.
Angelo Nardi

Este pintor italiano, nacido en la Toscana en 1584 y fallecido en Madrid en 1664, es autor de los cuadros de la iglesia de las Bernardas y de un buen puñado más de los que otrora adornaran los templos de nuestra ciudad, entre ellos los de la iglesia de los Jesuitas, hoy en gran parte desaparecidos.

Lleva su nombre a una pequeña travesía situada entre las calles Empecinado e Infanta Catalina, junto al convento de las dominicas de Santa Catalina, de propiedad particular y cerrada al paso para los viandantes.
Pintor Picasso

Pocas explicaciones son necesarias sobre la figura de Pablo Ruiz Picasso, uno de los pintores españoles más conocidos a nivel mundial, nacido en Málaga en 1881 y fallecido en la localidad francesa de Mougins en 1973. Ostenta su nombre una corta calle que discurre entre la Vía Complutense y la calle Talamanca, con la cual confluye a través de un pasaje peatonal.

El nombre actual de la calle vino a sustituir al anterior de Dieciocho de Julio al ser suprimidas, a finales de los años 70, todas las denominaciones alusivas a la Guerra Civil.
Ribera

Esta calle discurre entre la Vía Complutense y la calle de Manuel Azaña, en el barrio de San Isidro. Recuerda el nombre del gran pintor español José de Ribera, apodado El Españoleto, nacido en Játiva 1591 y formado artísticamente en Italia, siendo famosos sus cuadros de temas religiosos y sus grabados, una parte importante de los cuales puede ser contemplada en el Museo del Prado. Falleció en Nápoles en 1652.
Alonso Sánchez

Está ubicada en el barrio de Caballería Española, junto a la avenida de Meco en las cercanías del paso elevado sobre la vía del ferrocarril, y recuerda el nombre de uno de los artistas que trabajaron en la decoración del Paraninfo de la Universidad de Alcalá.
Velázquez

Diego de Silva y Velázquez (Sevilla, 1599 – Madrid, 1660), el más universal de los pintores españoles, tiene dedicada una calle en el barrio de San Isidro, entre las calles Doctora de Alcalá y Ferraz.
Félix Yuste

Este pintor alcalaíno nació en 1866 y falleció en 1950. Muy vinculado a su ciudad natal dejó numerosas obras de temática local, siendo quizá su cuadro más famoso el de la procesión de las Santas Formas, custodiado en el ayuntamiento. También fue autor de los lienzos que decoran el salón noble del Círculo de Contribuyentes.

Tiene dedicada una calle al final del barrio de Juan de Austria, junto a la avenida de Lope de Figueroa.

 

Zuloaga

Muy corta y peatonal, esta calle une la de Goya con el paseo de la Estación, bordeando el Hotel Laredo. Está dedicada a Ignacio Zuloaga (Éibar, 1870 – Madrid, 1945), uno de los pintores más importantes y originales del siglo XX, autor de cuadros tales como Mujeres de Sepúlveda, Toreros de pueblo o El Cristo de la Sangre.

El hecho de que figure en la calle tan sólo el apellido puede inducir no obstante a confusión, ya que fueron varios miembros de esta familia los que descollaron en diversas ramas de las Bellas Artes, en especial su tío el ceramista Daniel Zuloaga.
Zurbarán

Francisco de Zurbarán, nacido en la localidad de Fuente de Cantos (Badajoz) en 1598 y fallecido en Madrid en 1664, fue uno de los más célebres pintores españoles del Siglo de Oro. Sus cuadros, influenciados por su profunda fe católica, tratan fundamentalmente temas religiosos, y son famosos por sus conseguidos efectos luminosos. Alcalá recuerda a este personaje con una calle que discurre entre las de San Fructuoso y San Ildefonso, separando la parroquia de San Francisco de la plaza homónima, en el barrio de los Reyes Católicos.

© José Carlos Canalda 

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