He tenido ocasión de leer la Kafkiana entrevista publicada por uno de los medios digitales de la ciudad, y que tiene a Javier Bello por entrevistado. La entrevista ya ha causado demasiadas risas y sonrojos en la ciudad, por lo que considero absurdo entrar en la valoración política de la misma…. pero ¡¡¡joder!!!, es que unas risas no le hacen mal a nadie, así que recomiendo encarecidamente su lectura. Ni las mejores películas de Paco Martínez Soria eran capaces de aglutinar semejante cantidad de jaimitadas.

Creo que es absurdo analizar las sandeces una por una – tendría hacer una juntada de letras por cada una de las sandeces-………. pero creo que me tengo que quedar con lo más anecdótico, y por tal, carente de valor político para los muy sesudos analistas locales.

No puedo considerar relevante – y como tal lo considero anecdótico, el hecho de que Bello haya manifestado por activa y por pasiva que él siempre se ha ajustado a la legalidad en todas sus actuaciones, …. pero entonces, ¿Por qué la dichosa imputación tiene angustiados tanto a su familia como a su entorno?, pero si el chico lo ha hecho todo bien….. «todo reparado», pero bien hecho.

¡¡¡Hombre!!!,  Es que eso de la imputación es un birlibirloque consecuencia de la alianza judeomasónica entre los chicos de UPyD y los jueces, y todos ellos juntitos le han cogido manía al chaval…………… dime tú sino, ¿Por qué iban a imputar a Bello?, ¿ Por la pasta de la publi institucional? ¿Por las juntas de gobierno exprés propiciando subrogaciones inexplicables?. ……. etc. etc…

¡¡¡ Que no hombre, que no!!! que Bello lo ha hecho todo ajustándose a lo establecido en la letra de la ley.

Otra cosilla que me ha llamado la atención – la verdad es que la entrevista no tiene el más mínimo desperdicio-, es el aumentillo de sueldo que pide Bello. El chico ha tenido ocasión de demostrar que con las cosas del dinero no anda muy fino.

Y es que nunca he entendido qué coño hacía Bello en Alcalá . El, que nunca tuvo problema en despreciar los algo más de 100.000 lereles que nos ha rascado a los complutenses durante buena parte de la pasada legislatura, ahora se pone melancólico, además de reivindicativo y le mendiga al nuevo titular del Convento un aumentillo de sueldo.

¡¡¡joder, joder, joder!!! Si siempre lo he dicho: el chaval no sabe llegar a final de mes, y por eso le pide al chico del San Gabriel que no le maltrate, joer, si es que los salarios son una batalla política, que si una cortina de humo………. Pues nada, quién mejor que el chico del San Gabriel, – ahora titular del Convento- con el que Bello compartió catequesis en la Iglesia de Santiago, para pedirle una propineja, y ¡¡¡bualá!!! conseguimos llegar al día 30, que la cosa esta jodidilla. Mejor aún, como están cerca las Navidades, el chico del San Gabriel, en lugar de hacer de «sembrador de estrellas» – como tanto le gustaba- este año podría ponerse a repartir aguinaldos entre los concejales, a ver si hay suerte, y a Bello le toca algo en consonancia con su estatus.

Los 50.000 lereles del ala que de ahora en adelante percibirá Bello, son inferiores a los 80.000 que percibía hace apenas 6 meses, y son la mitad de los 100.000 que Bello se enchiqueraba hace poco más de año y medio. Pero sigo sin entenderlo: si cuando se levantaba más de 100.000 fanfarroneaba con que era poco y que ganaba más en la empresa privada….. ¿ Qué coño hace aquí por 50.000?

Claro, claro, claro, ……. amor por su pueblo, por sus vecinos………….y por el Partido Popular de Alcalá……

El runrún local – cierto o no, no lo sabemos-  dice que Bello ha estado ocupado durante los últimos meses buscando – de manera al parecer infructuosa y a eso se debe el me voy…. me quedo- algún tipo de curro en – alguna o algunas- empresas cotizadas en el Ibex35; pero sigo sin entenderlo.

No entiendo qué razones  le impiden a Bello vover a su antiguo y maravilloso currelo, ese donde tan placenteramente vivía, manteniéndole atado al escaño municipal.  Ese retorno no sería baladí, ya que posibilitaría que Bello dejaría de joderle la existencia a los sufridos complutenses, y lo que es mejor, a los militantes peperos, porque a estas alturas de la jugada todo el mundo sabe que Javier Bello no sólo es la persona más odiada de Alcalá de Henares, sino además la persona más odiada del Partido Popular de Alcalá, lo que por otra parte tiene su mérito, porque no es tarea tan fácil…………..

Ahora bién, con él – y a la misma velocidad- deberán irse los Victor’s, Octavio’s, Markel’s y Enma’s; ese dream-team de la gestión municipal al que el destino deparaba tareas de gobierno, pero al que la voluntad de los alcalaínos ha dejado en la oposición.

Lo de siempre

Tenemos lo que nos merecemos

El Alcalaíno Impenitente

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