La EPA, elaborada trimestralmente por el INE, es una encuesta de población activa realizada a personas en edad de trabajar y residentes en hogares familiares. Por el contrario, el paro registrado es una estadística administrativa que elabora el Servicio Público de Empleo con base en los registros de las oficinas públicas de empleo, explica Hernanz.

La población desempleada incluida en la EPA comprende a personas de entre 16 y 74 años que no tienen empleo por cuenta propia o ajena en la semana anterior a la de la encuesta, que buscan empleo en las cuatro semanas anteriores a la entrevista y están disponibles para trabajar en el plazo de las dos semanas siguientes. Se trata de una encuesta que sigue los criterios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), se realiza a 60.000 hogares en toda España y registra datos, no solo sobre empleo, sino sobre desempleo, la búsqueda de empleo, la inactividad, el nivel de estudios, etc. ‘La gran ventaja de la EPA es que se pueden calcular tasas de población parada, de población desempleada (no registrada) y de población activa, entre otras’, señala la profesora Hernanz.

Por su parte, el paro registrado contabiliza al conjunto de personas desocupadas que permanecen inscritas en las oficinas públicas de empleo en demanda de trabajo el último día del mes y no pertenecen a colectivos específicos, como estudiantes a tiempo completo, que se entiende que no buscan empleo. Con el paro registrado no se puede calcular la tasa de paro.

Ambas estadísticas son complementarias pero no sustitutivas, y sus fines son distintos, explica la profesora. La EPA está planteada para que las organizaciones internacionales contextualicen la situación de paro y desempleo, disponiendo de datos comparables a nivel europeo. Por su parte, el paro registrado es una contabilización administrativa exhaustiva de las personas registradas en las oficinas públicas de empleo de España.

Para evitar equívocos, la recomendación a los ciudadanos es que sean conscientes de que son estadísticas distintas, que se emplean en diferentes propósitos y no son comparables. La EPA es una encuesta, mientras que el paro registrado es un registro administrativo. ‘Yo recomendaría que nunca esperemos ver lo mismo en las dos estadísticas, y que no descartemos ninguna. Si cada mes se observa una disminución del desempleo en el paro registrado y un aumento de las afiliaciones, lo normal es que la EPA trimestral registre un descenso de la tasa de paro, pero no tiene que ser ni inmediato ni en una proporción similar’, agrega.