Etiquetas

(Editorial) Inmersos como estamos en la campaña electoral, llama la atención la generalidad con la que las formaciones políticas están planteando su llegada al consistorio. La mayor parte de los partidos o candidatos confían buena parte de su parcela, en el trabajo de sus superiores a nivel regional o nacional.

Las promesas son difusas, o por lo menos – salvo excepciones contadas-, poco claras, buscan estimular el voto, pero “sin mojarse”.

Ningún partido político ha hecho de “la ya olvidada estación de autobuses”, el eje de su campaña. Tampoco se ha vuelto  a escuchar nada de ninguno de los proyectos estrella de Javier Bello, Ikea, Saint Andrews o la perogrullada en la que se iba a convertir el “deteriorado Parque de servicios”, un hospital privado del Grupo Circle.

Todo eso ha quedado en el camino y parece olvidado. Alcalá no va a tener los puestos de trabajo que la tienda de Ikea iba a crear, tampoco va a tener un colegio privado de excelencia . con golf y japonés-, y mucho menos vamos a tener una ciudad sanitaria  de última generación en la Vía Complutense.

Sin embargo, durante la legislatura de Bello, el tejido industrial no ha dejado de deteriorarse. La histórica Roca ya ha desaparecido de la ciudad, y ningún partido ha anunciado qué medidas contempla para los terrenos, pero nadie ha incidido en el amplio tejido de Pymes que ha sido arrasado sin contemplación durante la legislatura – salvo un año- en la que Bello ha estado al frente del Consistorio.

Alcalá de Henares se ha convertido en un erial laboral, y ya no son sólo los inmigrantes los que han abandonado la ciudad, son numerosos los españoles que han abandonado Alcalá rumbo al extranjero, buscando un futuro que España – y mucho menos Alcalá de Henares-, les puede permitir.

Esa pérdida de población en la ciudad,  ha permitido que los índices de desempleo no sean muy superiores a los del inicio de la legislatura de Javier Bello, aunque en cambio los índices de afiliación a la Seguridad Social, no han dejado de menguar en estos 4 años.

Ahora Bello se ha descolgado con la creación de 15.000 puestos de trabajo, pero en ningún momento ha presentado ninguna concreción al respecto. Bello ha sido incapaz de sacar adelante un P.G.O.U en la ciudad, P.G.O.U que habría permitido reordenar el uso del suelo de una forma racional. La situación política que se avecina no promete ser más fácil que la precedente.

Siguiendo con las poca claridad de Bello, no estaría de más, que el vigente primer edil, concretase su propuesta de creación de 15.000 puestos de trabajo. ¿En qué sector los va a crear?¿Puestos de trabajo de larga duración?¿Puestos de trabajo de calidad?. Muchas preguntas a las que Bello no ha dado respuesta, porque decir crear 15.000 puestos de trabajo, es eso, decir, pero crearlos es otra cosa, máxime teniendo en cuenta el currículo de destrucción de puestos de trabajo con el que cuenta Javier Bello.

En 1982 Felipe González prometió crear 800.000 puestos de trabajo, los españoles le creyeron y los socialistas obtuvieron 202 escaños en el congreso. Los 800.000 puestos de trabajo no aparecieron por ningún sitio

¿Creerán los alcalaínos que Javier Bello va a crear 15.000 puestos de trabajo?

El Domingo lo sabremos.