La FCAVAH ha publicado en su web el siguiente post:

El Equipo de Gobierno, en su reunión del 26 de enero aprobó inicialmente la Modificación Puntual del Proyecto de Urbanización del Sector 117 del vigente PGOU que data de hace 25 años y toda vez que se aseguró el voto afirmativo de los Grupos Municipales del PP, PSOE, IU y Mixto (UPyD se abstuvo) en un Pleno Extraordinario convocado para la ocasión el lunes 12. Pleno que al parecer fue convocado por “sorpresa” y con mucha urgencia y donde pocas, o ninguna alusión se hizo a la importancia arqueológica de esos terrenos.

Cuando se actúa de esta manera es porque alguien no ha tenido la suficiente prevención y diligencia para estudiar todo lo que rodea a este controvertido proyecto y tampoco se ha cumplido con el deber de informar convenientemente ni a los ciudadanos -meros espectadores de las decisiones municipales- ni siquiera, al parecer, a la oposición municipal, que lo aprobó a ciegas y tal vez por intereses electorales. Lo único que queda claro, una vez más, es la falta de transparencia de todo el Consistorio.

Al parecer, el proyecto consiste en agrupar dos parcelas de la Finca La Magdalena en una sola de 72.000m2 propiedad de la promotora Goodman Real Estate Spain que quiere construir un gran centro logístico. Esto podría no tener mayor inconveniente si no fuera porque estarán situadas muy próximas al río y se van a sepultar y dañar de forma irreparable otra buena porción del rico patrimonio arqueológico de nuestro municipio. Es ésta una zona en la que se ha podido establecer que hubo una gran actividad humana e industrial relacionada con la alfarería desde el Calcolítico hasta la época visigoda en el Siglo VIII. En esta parcela se invirtió grandes sumas de dinero en excavaciones arqueológicas, y sus hallazgos son muy importantes, dignos de ser conservados tal cual para la investigación y como recurso cultural y turístico ¿Su preservación era incompatible con el proyecto? No se sabe, todo está bajo un manto de confidencialidad privado.

A la Federación Comarcal de Asociaciones de Vecinos de Alcalá de Henares (FCAVAH) le llama la atención y lamenta la poca sensibilidad de la Corporación en este asunto que se limita a justificar esta nueva tropelía con nuestro Patrimonio en que “es legal y beneficiosa para Alcalá”, sin dar más datos que lo justifiquen; o que se ponga como paraguas salvador “que se va a desarrollar una labor productiva, generadora de empleo y de reinversión en la ciudad”. ¿De cuántos empleos se trata? Y hablan también de legalidad; por supuesto que debe ser legal y cumplir las directrices de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, aunque nos hubiera gustado oír la opinión del diputado regional y exalcalde de Alcalá, que como Vocal del Consejo Regional de Patrimonio Histórico de la Asamblea de Madrid iba a defender en ese foro todo lo mejor para la ciudad.

Otro hito en esta línea tuvo lugar en el Pleno de este martes 17 de febrero de 2015, en Junta de Portavoces había un punto: “Dictamen para Aprobación Definitiva de la Modificación del Plan Parcial del Sector 115-B M-21-22 del P.G.O.U.”. Esta modificación afecta a dos parcelas ubicadas en Ciudad 10, concretamente al Norte de la Gasolinera que se encuentra junto a la carretera de Meco. El sector 115 -compuesto por Espartales Norte y Ciudad 10- fue clasificado en el Plan General de Ordenación Urbana de 1991 como “urbanizable no programado”. Pero no fue hasta 25 de mayo de 1995 cuando se aprobó el Plan Parcial, en el que se recoge la ordenación detallada del sector, en un pleno celebrado tres días antes de las elecciones municipales.

Precisamente, estas dos parcelas, así como una parte de Ciudad 10 se desarrolló sobre el Prado de Villa-malea, un enclave de gran importancia hidrogeológica y ambiental para Alcalá de Henares, pero este enclave ya ha sido urbanizado, ya es demasiado tarde, quizás habría que reflexionar sobre la idoneidad de su urbanización en aquel momento. En el pleno de ayer estaba en cuestión la aprobación definitiva de la modificación del Plan Parcial, que consiste al parecer, pretendía recalificar el uso del suelo de comercial/terciario a residencial. Una vez más no se ha expuesto la información claramente sobre este asunto por parte del ayuntamiento, no se encuentra en la página web del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

La FCAVAH exige una total transparencia en la actividad urbanística y que en la toma de decisiones se anteponga el interés general de la vecindad y la protección del patrimonio -parte fundamental de la memoria de Alcalá de Henares- frente a intereses particulares, y en todo caso hacer compatible la preservación del patrimonio arqueológico, histórico y ambiental con los proyectos urbanísticos.