Con “Podemos” pasa como con el 15M. Realmente los cabreados con el sistema – muchos- exponen los motivos de su cabreo y en un momento como el que nos encontramos, eso genera simpatías. Lógicas simpatías porque unos pensamos que el sistema necesita cambios, aunque otros en cambio quieren cambiar el sistema.

Ya lo he dicho varias veces. “Podemos” esquivó la dificultad del sistema electoral español con mucho mérito, y logró lo que parecía imposible: plantarse en el Parlamento Europeo con dos “pelotas” – bueno, ellos tienen su macho alfa particular-.

A partir de ahí, nada de nada. “Podemos” ha elucubrado y ha permitido que la fantasía de la gente alimente deseos con “nada”, porque aquí “Podemos”, no dice ni mú. Cierto, mucho laboratorio de ideas, y zarandajas varias de universitario metido en su despacho. Pero la teoría, demasiadas veces, es muy diferente de la realidad, y el “Podemos” real, puede dejar a un lado al “Podemos” de la teoría.

Mucho laboratorio, mucho morado y todo muy aséptico. Podemos mantenía un perfil renovador, muy apartado del perfil de ultraizquierda con el que se le catalogaba desde los flancos conservadores.

Pero la cosa ha llegado a su fin. A cuatro gatos se les puede pedir guardar en el armario la bandera republicana, pero cuando la cosa ha crecido ha sido imposible parar lo que era inevitable.

La manifestación de ayer en Madrid, sacó todo lo mejor que los de “Podemos”, nos tienen reservado a todos los españoles. Banderas republicanas por doquier y ánimo de revancha – ¿dónde estaba ayer el talento de León?, si ese, ¿el de la memora histórica?-. “Podemos” se defiende con la excusa de “la Maquina del Miedo”, ¡¡¡Coñooooó!!! la maquina del miedo.

Si!!! la máquina del miedo de la guerra civil. La máquina del miedo que el Macho Alfa y su tropa de Universitarios está empezando a sacar a la calle para joder la existencia de un país que ha empeñado demasiadas vidas y demasiados años de sacrificio para olvidar las guerras, revoluciones y miserias.

Visto lo visto, la tropa del macho alfa no tiene mucha voluntad de olvidar, y ayer lo pude ver muy clarito. “Podemos” quiere la revolución, y los españoles por desgracia conocemos nítidamente cual es el camino al que lleva la revolución.  La revolución lleva a la guerra, a la muerte y a la miseria, y mucho me equivocaré si el camino de “Podemos”, no enfila hacia ese objetivo.

El problema es que los entresijos electorales permitirán que los “universitarios” de Podemos, entre tanto, pisen moqueta en algún que otro ayuntamiento de postín, – hasta puede que en el nuestro-, y también en alguna comunidad autónoma.

Los “Podemos” complutenses, tienen que dejar muy clarito que quieren hacer con nuestros impuestos, porque de elucubraciones, no se vive, y hasta ahora los “Podemos” de Alcalá elucubran con el futuro de los complutenses basado en la palabrería del macho alfa. La revolución bolivariana de la que son tan colegas ya ha dado muestras de su recorrido. El petróleo a 100$ ha permitido muchas alegrías, pero el petróleo a 50$, no permite ni que los venezolanos puedan limpiarse dignamente el culo. ¿Eso es lo que pretenden Suso, Brianda o Maitane?.

Ya lo dije la semana pasada:

¿Queremos eso para nosotros?

Yo ya he visto la jugada.

Tenemos lo que nos merecemos, o lo que nos vamos a merecer.

El alcalaíno impenitente, o ¿la máquina del miedo?

 

elalcalainoimpenitente@outlook.es