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Ricardo Espinosa Ibeas. Prohibida su reproducción total o parcial sin el consentimiento expreso del autor.Distancia focal. 28mm Diafragma. f.8 Velocidad. 1/125 ISO. 200

Resulta muy complicado sintetizar la Historia de un Edificio tan singular como el Palacio Arzobispal de Alcalá en un artículo que no está dirigido a estudiosos de la historia. Vamos a tratar de darle un mimbre adecuado, que nos permita conocerlo a fondo sin tratar de pecar de precisos y sin entrar a estudiar su valor artístico.

El origen de este Palacio data de principios del siglo XIII. Primero fue una fortaleza mudéjar – el arte mudéjar era el arte de influencia árabe que se desarrollaba en los terrenos cristianos, igual que el arte mozárabe era el arte de origen cristiano que se había desarrollado en los terrenos dominados por los árabes- encargada en 1209 como residencia para visitar estos dominios de la Diócesis,  por el entonces Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jimenez de Rada, archidiócesis a la que por aquel entonces pertenecía Alcalá de Henares.

Alcalá de Henares fue lugar frecuente de paso de las por entonces Cortes itinerantes – hasta Felipe II-, la corte cambiaba de ciudad en ciudad, siendo nuestra ciudad un lugar frecuente donde diferentes Reyes asentaron de forma temporal el centro del poder del Reino de Castilla, hasta la unión con la corona de Aragón en tiempos de los Reyes Católicos. Ya en 1308, fue el lugar de reunión entre Fernando IV de Castilla y Jaime II de Aragón, para encauzar y repartirse entre ambos reinos las taifas andaluzas.

El también Arzobispo de Toledo Pedro Tenorio, realizará en el Edificio importantes modificaciones en la II mitad del siglo XIV, construyendo un patio de armas de más de 2 hectáreas, fortificándolo y rodeándolo por una muralla con 21 torreones, todos ellos de planta rectángular,  – excepto la albarrana que es de planta pentagonal, así como el torreón adyacente a ésta que es de planta semicircular-. Todavía quedan en pié 16 torreones, de los que el más representativo es el conocido como el “Torreón de Tenorio”, denominado así en recuerdo del Arzobispo Toledano.

La parte más Oriental del Edificio no se acometerá hasta el Siglo XV, gracias a Juan Martínez de Contreras – también Arzobispo de Toledo entre 1423 y 1434-, con factura gótica y amplios ventanales, albergando algunas de las que hoy son las zonas más nobles del complejo como el Antesalón y el Salón de Concilios, salas que se encontraban comunicadas por un gran arco túmido (apuntado) y cubiertas por un formidable artesonado gótico-mudejar.

El Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares fue el lugar de encuentro entre Isabel I de Castilla y Cristobal Colon, entrevista en la que el Genovés planteó a la monarca castellana la posibilidad de encontrar una nueva ruta, alternativa a la existente hasta entonces, hacia las por entonces preciadas especias. Esta entrevista se llevó a cabo el 20 de Enero de 1486, treinta y seis días después del alumbramiento en nuestra ciudad de Catalina de Aragón – 15 de Diciembre de 1485-, alumbramiento del que Isabel todavía se encontraba convaleciente.

A principios del siglo XVI, Alonso de Fonseca y Ulloa encargará a Alonso de Covarrubias la edificación del ala Occidental, poseedora de unas magníficos patios y escaleras, obras que fueron finalizadas por el sucesor de Fonseca, el Cardenal Juan Pardo de Tavera.

El Palacio Arzobispal de Alcalá ha albergado durante su existencia los Archivos de la Diócesis de Toledo, Archivo Notarial, así como El archivo General Central – precedente del actual Archivo de general de la administración creado en 1969-, fin para el que se destino el palacio tras su cesión al estado para este fin por parte del Arzobispo Cirilo de Alameda Brea.

La saturación del Archivo de Simancas, así como su cercanía a Madrid propiciaron el acuerdo. El archivo recibía documentación procedente de los Ministerios y de los organismos suprimidos tras la importante reforma administrativa de 1834. En el Palacio Arzobispal se guardaban los documentos hasta que los plazos prescribían y esa docuementación era enviada al Archivo Histórico Nacional.

El 12 de Agosto de 1939 – casi cinco meses después de la finalización de la guerra civil española-, un infortunado incendio destruyó el Archivo General Central.

Desde 1991 es la sede del Obispado de Alcalá de Henares y también residencia de su titular, en la actualidad Monseñor Reig Plá.

©eldigitalcomplutense.es/Ricardo Espinosa Ibeas

 

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