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Antoliano Rodriguez

Empezó el choque con un Cáceres mucho más enchufado que su rival. Alcalá veía como pasaban los minutos y no acaba de entrar en el partido. Tanto es así que cuando se quisieron dar cuenta el tanteo estaba en 9-0 con tres golpes de castigo transformados por el local Nacho.

Afortunadamente los delanteros alcalaínos tiraron para arriba y gracias a un agrupamiento a la salida de un saque de lateral Pato posaba para el 9-5.

Después Alcalá tuvo varias opciones para tirar a palos en posición franca (al menos seis veces, sólo en una de ellas, la anterior, logró el ensayo) pero decidió jugar todos los balones. El plan era arriesgado y se buscaban los ensayos antes que los puntos pero estos no acababan de llegar.

En cualquier caso el resultado no era malo, 9-5 y toda la segunda mitad por jugar. Lo malo es que los rojillos se fueron al descanso antes del pitido del árbitro y hasta en dos ocasiones los cacereños les pillaron con el paso cambiado para anotar. Ahora si pitaba el colegiado el receso y el resultado era un justo 21-5.

Con 16 abajo Alcalá no se rindió y empezó a tirar de corazón para que su delantera, de las dos líneas la menos mala, tirase para arriba y gracias a un arreón del capitán Eliseo anotase el segundo ensayo que esta vez sí transformaba Adri para poner el 21-12 y el nerviosismo en la grada local.

Fueron de ahí hasta el final minutos de ataque visitante que siempre terminaban igual. Golpe de castigo en contra y a volver para atrás. Duro trabajo el que cuesta ganar tantos metros para terminar perdiéndolos por una indisciplina. Aún así Alcalá atacaba y atacaba pero no quería tirar a palos para reducir distancias y el ensayo no llegaba.