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La verdad es que siempre he deplorado la demagogia, pero creo que la situación que está creando Artur Mas, merece la pena una contestación.

Demagogia pura y dura es la que está cimentando el líder de Convergencia democrática de Cataluña. Yo voy a aportar una visión diametrálmente opuesta a la que se está tomando en relación a éste tema.

El fondo del asunto es el de siempre; el dinero. Cataluña está arruinada a base de muchos años de predicar catalanismo,…….. embajadas, televisiones, inmersión linguística, inversión en catalanismo en general, que han depauperado unas arcas públicas que ahora deberían estar más boyantes que las de la media nacional.

Y estas arcas, deberían estar más boyantes, porque desde la postguerra española, Franco busco dos polos de desarrollo económico e industrial basado en los modelos preexistentes hasta entonces. Por eso la economía de la autarquía se desarrolló en torno  a lo que ahora es el País Vasco, Navarra y la Cataluña que había sido de Companys. De ahí que estas regiones actuasen como catalizadoras demográficas y de demás recursos en general, sobre el resto de España.

Ahora Cataluña quiere la independencia y le echa la culpa a España de todos sus males. Pero la realidad es mucho mas cruda, y hay que darse cuenta de que Mas plantea la independencia como una cortina de humo para desviar la atención sobre la catastrófica situación económica de una región que ha sido diezmada por los diferentes gobiernos que siendo del signo que hayan sido, siempre han hecho del catalanismo una reivindicación histórica.

Cualquiera que haya visitado la plaza de Sant Jaume un día de diario, habrá tenido ocasión de maravillarse ante el despliegue de vehículos  oficiales – chóferes incluidos-, pertenecientes tanto al Ayuntamiento de Barcelona como a la Generalitat. El dinero fácil de los años de la burbuja se ha dilapidado y ahora es España – la mala España del látigo según el catalanismo-, la que tiene que acudir al rescate de los partidarios de la senyera. Se ha gastado dinero en consonancia con la «nació catalá» que se pensaba crear y que mejor que hacer creer al «poble catalá» que los dirigentes y el sistema, son los propios de un «estat europeo»

Los bonos patrióticos negociados bancariamente hace algo más de un año, han sido únicamente un placebo sobre una economía destrozada, y que únicamente han posibilitado alargar la agonía económica, evitando temporalmente aplicar las medidas de ajuste adecuadas, que hubiesen supuesto conseguir una importante reducción del gasto público eliminando o moderando el grado de catalanismo.

Sin embargo, nadie quiere poner la luz sobre éste argumento, porque todos los partidos que compiten a nivel nacional, tienen franquicia en Cataluña, y más de uno de ellos compite con CIU por el electorado catalanista descendiente de los Ramón Berenguer y Berenguer Ramón.

Que alguien con un juicio mínimo, ponga las cartas sobre la mesa y de un plumazo elimine las demagogias, sin miedo a exponerse a los resultados electorales. En interés de toda España y de todos los Españoles.

El alcalaíno impenitente.